domingo, 26 de julio de 2015

¿Santurrón? - Osho.

“Si tú reprimes el sexo, te volverás iracundo; toda la energía que se estaba convirtiendo en sexo se convertirá en ira. Y es mejor ser sexual que ser iracundo. En el sexo por lo menos hay algo de amor; en la ira hay sólo violencia pura y nada más. Si se reprime el sexo, la persona se vuelve violenta, ya sea con otros o con ella misma. Estas son las dos posibilidades: o se vuelve sádica y torturará a otros o será masoquista y se torturará ella misma. Pero torturará al fin y la cabo.

¿Sabes que, a través de los años, a los soldados no se les ha permitido tener relaciones sexuales? ¿Por qué? Porque si se les permite tener relaciones sexuales, no juntan suficiente ira en su interior, suficiente violencia en su interior. Su sexo se vuelve una liberación, se vuelven delicados y una persona delicada no puede pelear. Despoja al soldado del sexo y estará resuelto a pelear mejor. De hecho, su violencia será un sustituto para su sexualidad….

Retiré mis anhelos sexuales,
y ahora descubro que tengo mucha ira.

Gran observador es él, un observador minucioso. Esto es estar consciente. El está observando: reprime su deseo sexual y observa: '¿Ahora qué está sucediendo dentro?'. Pronto encuentra que tiene más ira, sin ninguna razón, sólo ira, está irritado, listo para pelear con cualquiera, cualquier excusa servirá.

Y recuerda, el sexo puede ser transformado porque es una energía natural; la ira no es tan natural, se ha alejado un paso de la naturaleza. Ahora será difícil cambiar la ira. Primero se debe cambiar la ira en sexo, sólo entonces se puede hacer cualquier cosa; de esto trata mi trabajo aquí. Y es por esto que estoy siendo condenado en todo el mundo.

Estoy tratando de cambiar tu ira en sexo: esto es lo primero que se tiene que hacer. Es el camino del cambio interior. Primero, todas tus perversiones tienen que desaparecer y tienes que volverte un ser humano natural. Para ser exacto, tienes que volverte un animal natural. Y sólo entonces puedes llegar a ser divino. El animal puede ser transformado en algo divino, pero tu animal también es muy pervertido, tu animal no es sano; tu animal ha llegado a ser insano. Primero la insania tiene que ser transformada, cambiada. ¡Cambia la ira!

Abandoné la ira y ahora me doy cuenta
que soy codicioso todo el día.

Así que él reprimió su ira; eso es lo que uno lógicamente hará. Reprimes el sexo, la ira explota; reprimes la ira. Pero él es un observador detallista, un observador muy minucioso. El dice: Al reprimír mi ira, me volví codicioso.

Esto también está comprobado: Si observas la historia del hombre, encontrarás miles de pruebas de ello. Por ejemplo, en la India, Mahavira enseñaba la no violencia y el resultado ha sido que todos los seguidores de Mahavira se convirtieron en las personas más codiciosas del mundo; ellos son los judíos de la India. Los Jainas son los judíos de la India. ¿Por qué se volvieron tan codiciosos?

Mahavira les enseñaba a no ser violentos. Obviamente, ellos comenzaron a reprimir la ira; ésta es la única forma que parece posible para la mente estúpida: ¡Reprime la ira! No seas violento. Y ellos lo intentaron con mucho ahínco; en cada forma posible intentaron no ser violentos. Incluso dejaron la agricultura porque es un tipo de violencia: tendrás que tirar las plantas y cortar la cosecha y eso es violencia porque las plantas tienen vida. Por lo tanto, los Jainas dejaron la agricultura completamente.

Ahora bien, ellos no pueden ir al ejército, ellos no pueden ser kshatriyas ― no pueden convertirse en guerreros ― debido a su ideología de la no violencia, incluso no pueden ser agricultores, jardineros; eso es imposible. No les gustaría llegar a ser sudras ― los intocables ― los que limpian las calles, los barrenderos y los zapateros, porque eso es demasiado humillante. Y losbrahmines no les permitirían funcionar como brahmines; losbrahmines son muy recelosos al respecto. Han estado en el poder por siglos y no admiten a nadie: nadie puede llegar a ser un brahmin; uno sólo puede ser un brahmin sólo por nacimiento. Puedes llegar a ser un gran hombre letrado ― eso no importa ― pero no puedes ser un Brahmin. No hay forma de llegar a ser un brahmin; solamente tienes que nacer como uno de ellos. Haz de tener mucho cuidado cuando elijas a tus padres; esa es la única oportunidad de llegar a ser un brahmin.

Así que los Jainas no podían ser brahmins, no les atraía convertirse en sudras, no fueron capaces de convertirse en guerreros; entonces ¿qué les quedaba? Sólo los negocios; se convirtieron en gente de negocios. Y toda su ira reprimida se convirtió en codicia. Se convirtieron en grandes maniacos del dinero. Su número es muy pequeño; en la India su número es muy pequeño, no hay más de tres millones. En un país de seicientos millones, tres millones no es nada. Sin embargo, poseen más dinero que cualquier persona. No vas a encontrar un mendigo Jaina en ninguna parte; son todos ricos.

Mahavira quería que ellos no fueran violentos y lo que sucedió en realidad fue totalmente distinto: se volvieron codiciosos. Reprime tu ira y te volverás codicioso….

Hice un gran esfuerzo para disolver la codicia y ahora estoy orgulloso de mi mismo.

Así que él reprimió su codicia y el resultado último es: se ha convertido en un gran egoista; se encuentra muy orgulloso de si mismo. '¡Mira! Yo reprimí el sexo, yo reprimí la ira, yo reprimí la codicia; ¡Yo he hecho esto, yo he hecho aquello. Yo he hecho cosas inimaginables!'. Ahora surge un gran 'Yo', el ego se ha fortalecido.

Esta es la razón de por qué encontrarás los egos más cristalizados en monjes y monjas. No vas a encontrar tales egos cristalizados en ninguna otra parte. Mientras más renuncia una persona, más reprime, más egoista se vuelve. Los hindúes son muy egoistas y ¿cuál es la razón?: todos han intentado ser, de alguna forma u otra, religiosos. Y la única forma parece ser la represión, y la represión trae ego.

Una persona no reprimida se convierte en una persona no egoista; no puede cargar con el ego. No hay ningún puntal para sostenerlo. Se vuelve humilde, se vuelve simple, se vuelve ordinario, no hace ningún reclamo: sabe que él no es nadie. Todo este proceso que está describiendo Kabir es hermoso. La represión no es el camino: la transformación es el camino. No reprimas nada. Si está allí la sexualidad, no la reprimas o, de otra forma, crearás una nueva complejidad ― que será más difícil de atacar. Y si reprimes la ira, la avaricia es entonces más difícil y si reprimes la avaricia, aparece el ego, el orgullo, que es lo más difícil de botar.

Devuélvete: del orgullo a la codicia, de la codicia a la ira, de la ira al sexo. Y si puedes ir a la sexualidad natural, espontánea, las cosas serán muy simples. Las cosas serán tan simples que no te lo puedes imaginar. Entonces tu energía es natural y la energía natural no crea ningún obstáculo en la transformación. Por eso digo: del sexo a la superconciencia. No de la ira, no de la avaricia, no del ego sino del sexo a la superconciencia.

La transformación sólo puede suceder si primero aceptas tu ser natural. Cualquier cosa que sea natural es buena. Sí, más es posible, pero más será posible si aceptas tu naturaleza con totalidad, si le das la bienvenida, si no te sientes culpable de ello Ser culpable, sentir culpa es ser irreligioso. En el pasado, se te ha dicho precisamente lo opuesto: Siente culpa y serás religioso. Yo te digo: Siente culpa y nunca serás religioso. ¡Abandona toda culpa!

Tú eres tal como Dios te ha hecho. Tú eres lo que la existencia te ha hecho. El sexo no es tu creación: es un regalo de Dios. Algo tremendamente valioso se esconde en ello ― es sólo un caparazón de tu samadhi. Si se rompe la semilla, el caparazón se rompe, la flor florecerá, pero no por represión. Tendrás que aprender la jardinería interna, tendrás que convertirte en jardinero, tendrás que aprender a usar fertilizantes sucios, el estiércol, y transformar el estiércol en rosas.

La religión es el arte más delicado.


Osho