jueves, 1 de mayo de 2014

CÓMO ABRIR EL ESPACIO SAGRADO.






CÓMO ABRIR EL ESPACIO SAGRADO.
Utilice la invocación EL ESPACIO SAGRADO. Puede hacer una purificación inicial sahumando el espacio con una varita de salvia o asperjando un poco de agua perfumada si lo desea. Los Chamanes de todas las Américas acompañan oraciones sus sahumando salvia o incienso con una pluma en la dirección apropiada, esparciendo unas cuantas gotas de agua perfumada en la dirección en la que se dirigen, o elevando la mano hacia el cielo y rindiendo homenaje a cada uno de los puntos cardinales. Usted tendrá que determinar los puntos; lo ideal es que lo haga con una brújula, pero una buena aproximación, basada en su conocimiento del paisaje, puede estar bien.
Comience orientándose hacía el sur. Sahúme o asperje el agua perfumada hacía el sur y, luego, levante la mano, con la palma hacía arriba. Recite el primer verso, invocando a la serpiente. Recorra cada una de las direcciones, por turnos, mientras repite el proceso. Toque la tierra y mire hacía los cielos cuando dirija sus plegarías hacía allí. El espacio sagrado se cierra dándole las gracias a la serpiente, al jaguar, al colibrí, y al águila. Para conectar con la energía de una de las direcciones, no cierre esa dirección. En vez de eso, invoque a ese arquetipo para que entre en usted y lo acompañe en su sendero.( Yo hago esto volviéndome al este, por ejemplo, y, en lugar de cerrar esa dirección, soplo el espíritu de ese arquetipo en el chakra corona de mi cliente. Imagino que el espíritu del águila entra en él y da forma a su vida.) Luego, dé las gracias a la Madre Tierra y al Padre Cielo.
ORACIÓN PARA CREAR EL ESPACIO SAGRADO
INVOCACIÓN
A los vientos del Sur,
Gran serpiente, envuélvenos con tus espirales de luz, enséñanos a despojarnos del pasado, del mismo modo que te despojas de tu piel, para caminar suavemente sobre la Tierra. Enséñanos el camino de la Belleza.

A los vientos del Oeste,
Madre jaguar, protege nuestro espacio medicinal. Enséñanos el camino de la paz, para vivir impecablemente. Muéstranos el camino más allá de la muerte. 



A los vientos del Norte.
Colibrí, abuelas y abuelos, antepasados, Venid a calentaros las manos en nuestro fuego. Habladnos en susurros con el viento.
Os honramos a vosotros, que habéis venido antes que nosotros, y a vosotros, que vendréis después que nosotros, hijos de nuestros hijos.
A los vientos del Este.
Gran águila, cóndor, Venid a nosotros desde el lugar del Sol naciente.
Guardadnos bajo vuestra ala. Mostradnos las montañas con las que sólo osamos soñar.
Enseñadnos a volar, ala con ala, con el Gran Espíritu.
Madre Tierra.
Nos hemos reunido para la sanación de todos tus hijos. El pueblo de las Piedras, el pueblo de las Plantas. Los de cuatro patas, los de dos patas, los que se arrastran por el suelo. Los que tienen aletas, los que tienen pelaje y los que tienen alas.
Todos nuestros parientes.
PADRE SOL…
Padre Sol, Abuela Luna, a las Naciones de Estrellas.
Gran Espíritu, tú que eres conocido por mil nombres, y tú que eres el Innombrable.
Gracias por habernos reunido y por permitirnos entonar el Canto de la Vida.

ORACIÓN PARA CREAR EL ESPACIO SAGRADO


Alberto Villoldo, Ph.