sábado, 29 de agosto de 2015

FUMANDO EN SENTIDO SAGRADO

Foto de Marie Lucille Schwarz.
FUMANDO EN SENTIDO SAGRADO

El Tabaco es una Gran Medicina y una Hierba Sagrada. Nuestras ancestras indígenas lo amasaban celebrando Ceremonias muy hermosas, orando y cantando al Gran Espíritu, haciendo sonar sus tambores y sonajas, para despertar a los Espíritus de la Medicina y convocar a sus aliados.

Cuando el tabaco es amasado en sentido sagrado, no contiene elementos químicos perniciosos y su energía es muy diferente a la que estamos habituadas a través del cigarrillo. Nuestras antepasadas y antepasados, compartían la Pipa Sagrada en círculos alrededor del fuego, toda vez que necesitaban tomar una decisión que beneficiaría a la comunidad y cada vez que necesitaban pedir al Gran Espíritu algo importante. También fumaban la pipa en sus ceremonias personales. Era especialmente un gran aliado para las mujeres, quienes se retiraban a meditar y fumar su pipa junto a ríos y arroyos, durante su período menstrual.

El humo del tabaco eleva nuestras oraciones y propósitos al Gran Espíritu y activa nuestro propio poder para curar. Con el zumo del tabaco podemos hacer una muy profunda limpieza de chakras y sanarnos de síntomas físicos. ¿Cómo puede ser esto? ¿Te suena contradictorio a los efectos del cigarrillo? ¡Lo es! Porque cuando fumamos en sentido sagrado, estamos conectando con el lado más luminoso de esta poderosísima planta: con su medicina. El cigarrillo, en cambio, es una adicción, una "muleta" que sostiene nuestra debilidad: nuestro lado oscuro.