viernes, 21 de agosto de 2015

BIENVENIDOS A CASA, HIJOS.



Trata a cada pensamiento y sentimiento como a un hijo amado.
Ellos vienen en busca de amor.
No vienen para ser trascendidos, reparados, anulados, ni incluso 'sanados.'
Ellos sólo anhelan un hogar.
Y tú eres el hogar que buscan.
La cálida presencia que admite todo sin esfuerzo.
Los brazos infinitamente abiertos del Ser, el brillante cielo de la presencia consciente.
Permite que los pensamientos y sentimientos lleguen, pervivan, desaparezcan, vuelvan.
No hay necesidad de resistirse ni aferrarse a ellos.
Recuerda respirar.
No hay ningún destino, sólo este momento.
Sólo recordar esto.
Ellos son tus hijos; dales la bienvenida a todos.

- Jeff Foster