domingo, 27 de abril de 2014

UN MUNDO DE LOCOS

UN MUNDO DE LOCOS


Había un mundo donde todos sus habitantes estaban locos. Un día,
uno de esos locos que vivía como ellos, se preguntó qué hacía él allí, entre
tantos locos. Él no era de allí, quería irse. Se sentía raro, no era como los
demás. Uno de aquellos locos le preguntó qué le pasaba, y el hombre le
contestó:
-Yo no soy de aquí, yo no pertenezco a este planeta, a este
lugar.
-Este está loco -pensó el loco de aquel hombre -¿cómo que no eres
de aquí, si aquí estás?
Gran dilema tenía aquel hombre. ¿Cómo explicar a un loco, que está
loco? ¿Cómo explicar a los locos, que él no lo está? El hombre lo intentó, y
habló con cuantos locos se le acercaron con curiosidad o interés.
-Está loco -comentaban entre los locos a escondidas del hombre.
Un día llegó otra persona, uno que hasta no hace mucho había estado
loco, pero que ya se le había pasado la locura, y acercándose al hombre le
dijo:
-Hola, tienes razón, estos están locos. Me acabo de dar cuenta.¡que  bien! dijo el hombre, ya no estoy solo.
Pasó el tiempo, y algunos locos fueron dejando de estar locos, y se
juntaron todos en un grupo al que denominaron, aquellos que ya no están
locos. Así que los habitantes de ese planeta estaban divididos en dos grupos,
los locos y los que ya no estaban locos.
Los locos seguían viviendo con su locura, y los que ya no estaban
locos, se apartaban de los locos para que estos no les contagiaran la locura.
Se creían mejores que los locos, y no querían juntarse con ellos.
Muchos de los que ya no estaban locos, querían convencer a los
locos de su propia locura, para que así dejaran de estar locos y todos
estuvieran cuerdos.
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Pasado el tiempo, el hombre que formaba parte del grupo de los que
ya no estaban locos, se dijo:
-¿Qué está pasando? Aun estoy loco -no entendía qué le pasaba. Él
descubrió que la gente estaba loca, y que él ya no, pero ahora de nuevo había
descubierto que estaba loco, ya que aquellos que creían que ya no estaban
locos, aun lo estaban, aunque al igual que los locos no lo sabían.
Así que volvió de nuevo con los locos. Vivía como los locos, pero
había vivido como los que en teoría ya no estaban locos, así que eso le
permitía vivir sin locura. Pero aquel hombre que había vuelto con los locos, los
que creían que ya no estaban locos le criticaban y decían que volvía a estar
loco.
Algunos de los que creían que ya no estaban locos decidieron vivir sin
intentar convencer a los locos de su propia locura, ya que entendieron que
ellos no podrían convencer a un loco de su propia locura, que eso era cosa de
ellos. Era como querer que un sordo escuchase o un mudo hablase.
Aquel hombre y unos cuantos más, vivían entre aquellos locos y
aquellos que creían que ya no estaban locos pero que aun se separaban de
los demás, sin aceptar a nadie y creyéndose mejores. Aquel hombre y esas
pocas personas más, que un día habían estado locos y que se habían dado
cuenta de su locura, ahora ya no se separaban de nadie, tan sólo vivían con
su cordura en un mundo de locos.
Todo aquel que sea consciente que estaba loco (dormido en la
inconsciencia), si se separa de los demás, juzga o se cataloga como diferente,
se está separando y aun seguirá estando loco en otro tipo de inconsciencia.
Aquel que está cuerdo de verdad, es aquel que puede vivir en un mundo de
locos sin necesitar y sin intentar que nadie despierte de la inconsciencia. Es
aquel que vive con plena Aceptación de lo que Es, y aquel que ya no desea
nada del mundo de los locos ni nada del mundo de los que se consideran que
ya no están locos. Aquel que ya no juzga ni a unos ni a otros. Aquel que vive
en concordancia a la cordura, comprendiendo que aquellos locos son presa de
la locura.
El auténticamente cuerdo, es aquel que permanece sin sufrimiento,
que vive y permanece en PAZ.
Locura=inconsciencia=sufrimiento
Cordura=Consciencia=Aceptación=Tranquilidad=Uno mismo


Viaje a la
DIVINIDAD