lunes, 7 de marzo de 2016

10 ladrones de Energía según el Dalai Lama




Resultado de imagen para imagen del dalai lama Te pasas el día “haciendo” cosas, yendo de un lado para otro. A menudo sin ser consciente de ello, dejándote llevar por la inercia. Mirando constantemente el móvil. Y cuando eres consciente, quizás no sabes como romper el círculo vicioso en el que te encuentras.
Cuando te despiertas cada día, tienes una cantidad de energía que es limitada. La atención, motivación, memoria, fuerza física, capacidad de autocontrol, capacidad de gestión del estrés. Si te quedas sin fuerzas, sin pilas a menudo, sea a media mañana o al final del día, puedes hacer 2 cosas. En primer lugar, identificar y tomar conciencia de algunos factores que intervienen en la rápida pérdida de energía, y en segundo lugar, cambiar hábitos para favorecer una mentalidad idónea para conseguir el éxito personal y profesional, y transformar tu vida.
Los ladrones de energía te frenan a la hora de conseguir una vida plena y también a la hora de conseguir tus retos u objetivos. En mis talleres de liderazgo, gestión emocional o del estrés, así como en los procesos de coaching, acostumbran a aparecer alguno o varios de los siguientes ladrones de energía, y que, si se trabajan bien, se producen cambios importantes en la salud, bienestar y desarrollo personal y profesional de la persona.
¿Cuáles son los malos HÀBITOS diarios que te roban el nivel de energía y te frenan o limitan para conseguir el ÉXITO?

1.Tenerlo todo en la cabeza. Es cuando queremos recordar todo el que queremos hacer en un día, o nos decimos a nosotros mismos “que no me olvide de esto ni de aquello”, todo esto ocupa un espacio en el cerebro y una pérdida de energía. El hecho de escribirlo, ya no le pide esfuerzo al cerebro para recordarlo y reservas energía.

2.La improvisación constante. Planificar y marcar prioridades nos ayudará a hacer las cosas que realmente nos aportan.

3.La indecisión continuada. El hecho de no tomar una decisión y dedicarle demasiado tiempo, nos hace pensar en escenarios que quizás nunca ocurrirán, y en cambio, dedicamos un tiempo y energía muy valioso. A veces, no lo podemos controlar todo, y tampoco tenemos toda la información para decidir. Y además, tenemos que tener en cuenta que no tomar decisiones, ya es una decisión.

4.Los “vampiros emocionales”. Son las personas negativas: las aduladoras, las que se quejan constantemente de todo y todo el mundo, las víctimas, las que intimidan, las conflictivas, las que preguntan constantemente sobre cualquier cosa, las inseguras. Aquellas personas que después de haber estado un rato con ellas, nos sentimos agotados. Rodeémonos de personas optimistas, serenas, que nos animan a hacer cosas o a sentirnos bien.

5.El perfeccionismo. Es evidente que cuanto mejor hacemos las cosas, mejor nos sentimos. En algunos casos, la perfección no aporta un valor añadido. En otros, es mejor hacerlas tal cual, que dejar de hacerlas porque no da tiempo a hacerlas perfectas.

6.El desorden. En casa o al trabajo. La acumulación de cosas o papeles, o de mensajes en el móvil o correo, etc. Hacer “limpieza” de vez en cuando, nos permite filtrar y visualizar las cosas que realmente son relevantes, y el orden nos facilita capacidad de atención y concentración.

7.Vivir en el mundo de la queja. Si sustituimos la queja por peticiones y cambiamos nuestro lenguaje diario evitando quejarnos de cosas que no podemos cambiar, reservaremos energía y ganaremos bienestar y serenidad.

8.El sedentarismo. La falta de ejercicio físico, nos roba energía. El cuerpo está diseñado para moverse, y el ejercicio regular aporta bienestar físico, mental y emocional. También podemos hacer yoga o meditación Mindulness u otras, para entrenar la mente a serenarse y a responder ante las situaciones, en vez de reaccionar ante ellas.

9.Los “tendría que”. Dejar atrás los “tendría que haber dicho o hecho”. El pasado ya no lo podemos cambiar. Sí podemos decidir el cómo queremos vivir, o cómo queremos relacionarnos con los demás en el presente. Cambia los “tendría que hacer tal cosa” por “lo voy a hacer ahora” o “tal cosa la haré en la fecha x”, o pregúntate, “¿realmente quiero o necesito hacerlo?”.

10.El saber decir NO. Aprender a ser asertivos y a decir no, cuando realmente queremos decir no, es también clave.

11.Dejar de hacer aquello que nos apasiona. Dedicar un tiempo diario o semanal, a hacer aquello que nos apasiona, es vital para recargar esta energía limitada que tenemos.

12.Hacer un mal uso de las nuevas tecnologías. Estar constantemente pendiente del móvil o no marcarnos un tiempo límite a la hora de hacer investigación de información o de buscar entretenimiento en Youtube o redes sociales, no nos ayuda en nuestras reservas de energía, y puede tomarte mucho tiempo que dejarás de invertir en cosas que quizás son más importantes para ti.

El Dalai Lama, nos habla de 10 ladrones de energía:

1.Deja marchar a las personas que sólo se acercan para compartir quejas, problemas, historias desastrosas, miedo y juicio de los demás. Si alguien busca un cubo donde tirar su basura, procura que no sea en tu mente.

2.Paga tus cuentas a tiempo. Al mismo tiempo, cobra a quien te debe, o escoge dejarlo pasar si ya es imposible cobrarle.

3.Cumple tus promesas. Si no las has cumplido, pregúntate por qué te resistes a ellas. Tienes siempre derecho a cambiar de opinión, a disculparte, a compensar, a renegociar y a ofrecer otra alternativa hacia una promesa no cumplida; aunque no como costumbre. La forma más fácil de evitar el no cumplir con algo que no quieres hacer, es decir NO desde el principio.

4.Elimina, siempre que sea posible, y delega, aquellas tareas que prefieres no hacer y dedica tu tiempo a hacer las que sí disfrutas.

5.Date permiso para descansar si estás en un momento que lo necesitas, y date permiso para actuar si estás en un momento de oportunidad.

6.Tira, recoge y organiza, nada te toma más energía que un espacio desordenado y lleno de cosas del pasado que ya no necesitas.

7.Da prioridad a tu salud, sin la maquinaria de tu cuerpo trabajando al máximo, no puedes hacer mucho. Tómate algunos descansos.

8.Enfrenta las situaciones tóxicas que estás tolerando, desde rescatar a un amigo o a un familiar, hasta tolerar acciones negativas de una pareja o un grupo; toma la acción necesaria.

9.Acepta. No es resignación, pero nada te hace perder más energía que el hecho de resistir y luchar contra una situación que no puedes cambiar.

10.Perdona, deja ir cualquier situación que te esté causando dolor, siempre puedes elegir dejar el dolor del recuerdo.

Y en tu caso, ¿Cuál o cuáles de estos ladrones son los que, en estos momentos, te están robando más energía?, ¿Qué vas a hacer para empezar a cambiarlo?. Si echas de menos alguno, ¡compártelo con los demás lectores!

Artículo original escrito por Roser Claramunt para @kaizensingular