martes, 1 de septiembre de 2015

Himno a la Madre Tierra




Gracias por las flores y los árboles 
Y el aire que respiramos 
Los pájaros y las abejas 
Y el polen que en que se estornuda 
La sal del mar 
Y el oleaje de las olas 
La brisa del mar 
El canto de las ballenas... 

Gracias por el susurro de las hojas 
Y el suelo bajo nuestros pies 
Para las plantas que sembramos 
Y las verduras que cultivamos. 
Gracias por los pastos para los animales 
En los campos y en las colinas 
Por la belleza del paisaje 
Con la gran cantidad de lugares de interés para visitar 
Esto restaura y nos revive 
De nuestras pruebas diarias y situaciones difíciles... 
Gracias por la gloria de una puesta de Sol 
Antes de la quietud de la noche oscura 
Y la renovación de la aurora 
Con el primer rayo de Luz... 
Gracias por el Arco Iris en la ducha solar 
Con sus vigas de cristal brillantes 
Que traen iones energizantes 
Para despertar nueva vida y nuevos sueños... 
Gracias por la mañana fresca y brumosa 
Y las gotas de rocío en la hierba 
Por las telas de araña que brillan 
Vestidas como ángeles que tejen sobre cristal. 


Gracias por las montañas que podemos subir 
Para poner a prueba nuestro brío y fuerza 
Para el sentir sublime de los lugares 
Cuando nos retiramos a un descanso.

Gracias por el refugio de las cuevas 
Y las cascadas que se sueltan 
Por todos los espacios sagrados 
Al igual que los bosques y los ríos 
Cuando nos unimos en armonía 
Con tu ser gentil amorosa... 
Gracias por la dulzura del canto de los pájaros que dan placeres a nuestros oídos 
Por el croar de las ranas y el zumbido de los insectos 
Que nos advierten de rayos y truenos retumbar 
Por las trombas de agua cayendo hacia el suelo 
Por el dulzor y la frescura de la vida que da el néctar 
Para refrescarnos y saciarnos y por las salpicaduras en nuestros cuerpos cuando se empapan...
Gracias por el beso helado de invierno 
Cuando cae la nieve fresca 
Y el calor del fuego que puede sentarse y coser 
El parentesco y amistad que nutre nuestras almas 
Y por todos los espíritus que se combinan para hacernos completos. 
Gracias por el resplandor de la Abuela Luna 
Y las estrellas que brillan en la noche 
La expansión de nuestra admiración inundando nuestros sueños 
Con Luz celestial eterna sin fin... 
Gracias por el Abuelo Sol que nos inunda 
Por la creación de comida para nuestros seres 
Por las fuerzas que nos rodean a nosotros, visibles e invisibles 
Por el perfume de las flores que levantan nuestra penumbra 
Por la oportunidad de despertar en otro día 
Para compartir nuestras preocupaciones y jugar con alegría 
En este paradisíaco lugar 
Hacemos un llamado Madre Tierra...
- Nativos
Traducido por: Plumas de Águila