CHAMANISMO SENDA DAHARA VIDYA. **Enfoque Fractal-Holográfico** "EL SER COMO PATRÓN UNIVERSAL. Imagina que tu esencia no es un 'centro' sino un *fractal*: cada parte contiene el todo. El Corazón no es un lugar, sino el código holográfico de tu existencia. Al expresarte auténticamente, activas este patrón en resonancia con el universo. Los místicos lo intuían al fusionar mente y corazón: no para localizar, sino para *sincronizar* con la geometría sagrada de lo real."
lunes, 19 de octubre de 2015
martes, 13 de octubre de 2015
La marihuana según los chamanes
La relación entre el ser humano y el cannabis existe desde hace miles de años. Se han encontrado restos en China y Turquestán que datan del 3.000 y 4.000 a.C., y se especula con la idea de que fuera una de las primeras plantas que se cultivaron con la aparición de la agricultura en el hombre moderno, hace más de 10.000 años.
Origen.
Esta planta es originaria de Asia. Antiguos textos hindús nombran y veneran la cannabis sativa o ganja, afirmando que agilizaba la mente, prolongaba la vida, bajaba la fiebre e inducía sueños.
En el Raja Valabha de los antiguos Vedas encontramos: “Los Dioses se apiadaron de los hombres y les regalaron la ganja para que alcanzaran la inspiración, perdieran el miedo y conservaran el deseo sexual”.
En el Arthavaveda se describe al cáñamo como una poderosa planta que confiere siddhis (poderes extraordinarios) a quien la consume con el debido respeto y preparación.
En el libro IV de los Yoga Sutra del Rig Veda Patanjali, describe como la iluminación puede ser alcanzada por cinco vías, siendo una de ellas la vía de las plantas. Y de hecho, el himno nepalí a Shiva dice así:
Yo Te saludo a Ti, que sembraste
la primera semilla de ganja,
de la que crece mi conocimiento de Ti…
He dejado el mundo atrás
y mirando hacia mi interior con ojos enrojecidos,
Te vivo en la embriaguez.
En China, la marihuana era una planta muy importante para los antiguos chamanes. Los tibetanos, los celtas, los egipcios o los mediterráneos son culturas que usaron tradicionalmente esta planta tanto para fines terapéuticos como místicos.
Un sitio, no obstante, donde su uso continúa siendo sagrado y está bastante extendido, es en las regiones de Marruecos. La ciudad de Chaouen actualmente es famosa por el uso del kif, entre jóvenes y ancianos, para meditar o simplemente para consumirlo mientras beben su famoso té mentolado.
Actualmente, todos estos usos, extrapolados a la sociedad Occidental (EEUU y Europa), han perdido todo su sentido, y la marihuana se extiende entre los jóvenes como una planta inocua que provoca risas y bienestar. Ya no se buscan en esta planta los cambios en la esfera perceptiva, la introspección, los profundos beneficios sociales y anímicos ni las experiencias extáticas que provoca en dosis elevadas. De hecho la gran mayoría de consumidores de cannabis no buscan NADA en ella, ya que consumiéndola frecuentemente como si fuera un tentempié, la tolerancia se adquiere muy rápidamente, por lo que los efectos a nivel psicológico que podrían aparecer en un entorno, orientación y consumo adecuados, simplemente desaparecen.
La voz del chamán.
Surge hoy la pregunta, entre algunas personas, sobre qué opinan los maestros o chamanes actuales acerca del cannabis. Después de dañar la reputación de esta planta con la propaganda y la guerra contra las drogas, y de ver el consumo irrespetuoso que se está llevando a cabo, son muchos los que se interesan por, realmente, qué es la marihuana. ¿Es una planta buena, mala? ¿Es un enteógeno al nivel de los hongos o la salvia, o por el contrario no merece ningún respeto porque es dañina?
En primer lugar nos ha de quedar claro que durante siglos, y milenios, ha actuado como un potente expansor de la conciencia. El libro bíblico del Éxodo, por ejemplo, relata cómo se ungía a las personas con un aceite especial, para que estas entraran en contacto con los dioses. En este aceite, había contenidos más de dos kilos de cáñamo, y con él se empapó el mismo Jesucristo.
Carl Ruck, experto en las influencias de los psicoactivos en las religiones, dice: “Hay pocas dudas acerca del rol que jugó la cannabis en la religión judaica… Es imposible que haya pasado inadvertida una planta tan importante en fibra para elaborar textiles y en aceites nutritivos, y tan fácil de cultivar… El solo hecho de cosecharla ya induce una reacción enteogénica.”
Aunque hoy en día la mayoría de la gente prefiere fumar o comer cannabis, cuando sus ingredientes activos pasan a una pasta base con aceite, pueden ser absorbidos a través de la piel, que es un gran órgano. Según el Nuevo Testamento, Jesús no bautizó a ninguno de sus discípulos según la práctica bautismal que hoy cultiva la Iglesia Católica, sino que los ungió frotándoles el cuerpo con este fuerte y psicoactivo óleo.
Por tanto, está claro que tanto los chamanes, como los grandes profetas o místicos (recordar que Buda también era un consumidor de cannabis) tuvieron reveladoras experiencias místicas con dicha planta, algo que ya nos dice mucho de todo su potencial, pues en realidad son pocos los enteógenos que son capaces de generar este tipo de experiencias.
Los chamanes amazónicos, aunque probablemente no conocieron el cannabis hasta después de la invasión de Colón, ya que sus plantas sagradas eran sobretodo hongos de psilocibina, mezclas de Ayahuasca, y tabaco, también tienen muy clara su posición en cuanto a ella. Creen firmemente que nuestro consumo es equivocado; hemos maltratado al espíritu de la marihuana, y en el mejor de los casos este desaparece, y en el peor, se gira en nuestra contra. La marihuana para ellos es una planta sagrada, a más niveles incluso que muchas otras, ya que también implica una sanación física mediante aceites, de diversas dolencias. Pero estos beneficios solo se obtienen a cambio del respeto de su esencia.
Aunque a priori pueda parecer extraño, es incuestionable que los efectos que la marihuana provocaba en un asceta hace mil años, no son los mismos que experimenta un individuo actualmente. Únicamente por el contexto, por la distante adaptación social y genética, los efectos subjetivos y hasta biológicos no pudieron ser los mismos. Si a eso le añadimos la considerada “gran catástrofe” de la pérdida del Ritual en nuestra sociedad, los efectos distan más aún.
Volviendo a la esencia, los chamanes defienden la toma de cannabis en forma de té, después de un correcto aprendizaje y dieta, y estando siempre guiado por un maestro o chamán. Se deben tener, por tanto, conocimientos sobre el correcto ritual, y sobre qué se busca con él. Hay muchas voces críticas en cuanto a los procedimientos de los Occidentales, ya que cuando emprendemos una búsqueda espiritual, cuando intentamos trascender nuestra realidad e iniciamos el largo camino del autodescubrimiento, nos conformamos con asistir a cursos o seminarios muy caros, leer un par de libros, y fumar un par de porros. Es una práctica muy peligrosa, y en cualquier caso, si se toma el camino de las plantas maestras para la autorrealización, vía totalmente legítima, hoy en día la marihuana no sería una buena opción.
Fuente: http://piedrapsilosofal.wordpress.com
lunes, 12 de octubre de 2015
SIGNIFICADO DE LA NATURALEZA PARA LOS NATIVOS AMERICANOS
Para los nativos americanos, el Sol y la Tierra fueron los padres de toda la vida orgánica. Del Sol, como padre universal, procede el principio dador de vida en la naturaleza, y en el vientre paciente y fructífero de nuestra madre, la Tierra, se esconden los embriones de plantas y hombres.
Los elementos y las fuerzas majestuosas de la naturaleza eran vistos con asombro como poderes espirituales, cada criatura posee un alma en algún grado, aunque no necesariamente un alma consciente de sí misma.
Al indígena le encantaba simpatizar y experimentar una comunión espiritual con sus hermanos del reino animal, cuyas almas mudas tenían algo de la pureza impecable. Tenía fe en los instintos de los animales, como en una sabiduría misteriosa dada desde lo alto. Y aunque aceptaba humildemente el sacrificio supuestamente voluntario de sus cuerpos para preservar el propio, rendía homenaje a sus espíritus mediante rezos y ofrendas prescritas.
Cada acto de su vida es, en un sentido muy real. Su respeto por la parte inmortal del animal, su hermano, a menudo lo lleva a colocar el cuerpo de su presa ceremoniosamente en la tierra y decorar la cabeza con pintura simbólica o plumas. Entonces se pone de pie en actitud de oración, sosteniendo en alto la pipa llena, como muestra de haber liberado con honor el espíritu de su hermano, cuyo cuerpo su necesidad lo llevó a tomar para sustentar su propia vida.
Publicado por Begoña Rojo en :chamanesdelmundo.
LOS MÁGICOS REPTILES Y ANFIBIOS TÓTEM
Los reptiles son una de las más antiguas formas de vida, pero son también los más adaptables, lo cual les ha permitido sobrevivir a través de millones de años de evolución.
Existen más de 6.000 especies de reptiles en todo el mundo, presentes en todo tipo de hábitats, salvo en los entornos extremadamente fríos; y son cuatro los principales grupos de reptiles que han sobrevivido desde la época de los dinosaurios:
- Serpientes y lagartos.
- Cocodrilos y caimanes.
- Tortugas.
- Los tuátaras, presentes exclusivamente en Nueva Zelanda.
De estos cuatro grupos, las tortugas y los cocodrilos sobrevivieron a la gran extinción que acabó con los dinosaurios, y no han cambiado mucho desde entonces, motivo por el cual son protagonistas de mitos y cuentos en todas las partes del mundo.
Los reptiles tienen unas características básicas que los diferencian de todas las demás formas de vida animal. En primer lugar y por encima de todo, son animales de sangre fría; es decir, su temperatura corporal cambia con la temperatura del aire y del entorno en el que viven inmersos.
En tanto que los mamíferos tienen un termostato interno que mantiene su temperatura corporal constante, los reptiles tienen que buscar un entorno con una temperatura que les permita sobrevivir. Este es el motivo por el que se suele ver a serpientes y lagartos tomando el sol, porque necesitan calor para sobrevivir, y tienen que recurrir a una fuente externa para subir o bajar su temperatura corporal.
Este hecho alberga un profundo simbolismo para las personas que tienen a un reptil como tótem, pues indica que son personas muy sensibles al entorno al que se ven expuestas. Por otra parte, no resulta nada extraño que las personas que tienen un reptil como tótem exhiban cambios radicales de humor en función del ambiente en el que se hallan, pues suelen adoptar el tono y la temperatura del entorno. Si están en un grupo que acostumbra a organizar fiestas desenfrenadas, no les costará nada adaptarse a sus costumbres. Si están en un grupo estudioso, se harán estudiosos también. Y si están en un grupo alegre y afectuoso se comportarán de modo desenfadado y cariñoso también.
Por este motivo los padres de niños con tótems reptiles deberían asegurarse de que sus hijos frecuentan buenas compañías y participan en actividades constructivas. Además, una parte importante de su formación debería consistir en enseñarles a gestionar bien la presión de sus pares, del grupo. Los reptiles nos enseñan a ser selectivos en cuanto a los ambientes a los que nos vemos expuestos, por lo que aprender a controlar el aura humana y su interacción con otros campos de energía será sumamente beneficioso para las personas que tienen estos tótems.
Y
esto se acentúa más por el hecho de que los reptiles tienen la piel
cubierta de duras escamas, que es la segunda característica que
distingue a los reptiles del resto de animales.
Las escamas no
solo cumplen un papel de protección, sino que, además, en el caso de
algunos reptiles, facilitan el movimiento; hecho que sugiere a las
personas con tótems reptiles la conveniencia de ofrecer al exterior su
parte más dura. Esta puede ser una lección difícil de aprender para
muchas personas, dado que se nos educa para que seamos abiertos y
afables con todo el mundo; pero, por desgracia, siempre hay gente que se
aprovecha de eso.
Habrá
personas reptiles que pongan objeciones a la sugerencia de que exhiban
su lado más duro; pero si estas personas observan de cerca la escamosa
piel de un reptil, verán que su aspecto es suave, incluso brillante en
algunos casos, como en las serpientes. Yo intento hacerles ver a estas
personas que pueden mostrarse fuertes y, al mismo tiempo, delicadas;
aunque admito que encontrar el equilibrio puede ser difícil, si bien
puede formar parte de las lecciones vitales que tienen que aprender las
personas reptiles. Ser duro no significa que tengas que ir por ahí
poniendo cara de chico malo, pues puedes ser tan fuerte como sea
necesario y, al mismo tiempo, seguir siendo una persona "brillante" a
los ojos de aquellos con los que te muestras duro.
Los reptiles
respiran aire, y la mayoría de ellos tiene al menos un pulmón. Además la
mayor parte de los reptiles ponen huevos, de cuyo simbolismo general
hablamos en las aves tótems. Sin embargo, los huevos de los reptiles se
diferencian de los de las aves en que los primeros tienen una cáscara
correosa. Además, muchos reptiles ponen sus huevos, los entierran y los
abandonan, lo cual explica en parte por qué tienen una corteza tan dura.
Solo unas pocas especies de reptiles cuidan de los huevos y de sus
crías, siendo el cocodrilo el ejemplo más conocido. En la mayoría de los
casos, cuando los huevos eclosionan, los reptiles recién nacidos tienen
que sobrevivir por sus propios medios.
Los niños pequeños con
tótems reptiles aprenden a cuidar de sí mismos a una edad bastante
temprana, llegando a alcanzar un alto grado de independencia y
autosuficiencia.
Hay niños con tótems reptiles que vienen al
mundo con una mentalidad decidida y una fuerte determinación, en tanto
que otros tienen que desarrollar estas cualidades por sus propios
medios; de ahí que no resulte extraño que estas personas tengan una
infancia difícil y plagada de duras lecciones.
Sin embargo, hay
otras personas que adquieren un tótem reptil cuando alcanzan la madurez,
0 bien tras pasar por determinados trances en su vida, sucesos que
pueden haber sido dramáticos, verdaderos procesos de muerte y
renacimiento o, que pueden haber supuesto la aceptación no traumática de
nuevas oportunidades. Cuando el reptil entra en tu vida, busca
oportunidades a través de las cuales te reafirmes y desarrolles la
independencia en algún aspecto.
La
dieta de los reptiles varía en gran medida pues comen casi cualquier
cosa, desde plantas hasta animales de gran tamaño, todo depende del
reptil en cuestión. Las culebras listonadas comen lombrices de tierra en
tanto que la víbora ratonera come, como su propio nombre indica, ratas y
ratones. Algunos lagartos se alimentan solo de plantas y/o insectos,
mientras que las tortugas son omnívoras, y comen tanto plantas como
animales. Todo esto indica que las personas con un tótem reptil en una
posición poderosa en su vida pueden encontrarse con que determinadas
restricciones dietéticas quizás no les funcionen.
Al
igual que con cualquier otro tótem, el estudio de la fuente de
alimentos más habitual o la presa más común de tu reptil puede
proporcionarte valiosa información. Si se trata de un animal o un
insecto, aprende lo que puedas sobre él. Si es una planta, estúdiala
también, pues hasta las plantas tienen determinadas características que
pueden ofrecerte correspondencias. No olvides que una de las formas más
antiguas de adivinación recurría a las interpretaciones simbólicas de
árboles y flores.
Aquí, vamos a incluir a los anfibios entre
los reptiles, si bien, como podrás comprobar, no pertenecen a la misma
familia de animales. Mucha gente cree que las ranas, los sapos y las
salamandras forman parte de la familia de los reptiles, pero no es así.
Quizás tengan características adaptativas similares, pero son tan
diferentes de los reptiles como las arañas lo son de los insectos. De
todos modos, la herpetología incluye tanto el estudio de los reptiles
como de los anfibios.
Los anfibios tienen una doble vida, hecho
que resulta muy significativo y sobre el que deberían meditar las
personas que tienen un tótem anfibio. La palabra anfibio proviene de dos
palabras: anfi, que significa doble, y bios, que significa «vida»; y
ello porque los anfibios dividen su existencia entre la tierra y el
agua, siendo la segunda mitad de su vida la que pasan en tierra, al
menos en parte.
Desde un punto de vista simbólico, este hecho
estaría reflejando una buena parte de lo que afirma la sabiduría popular
acerca de los anfibios, a los que se les ha representado siempre como
los guardianes de los sueños (el elemento agua). Su facultad para vivir
tanto en el agua como en la tierra podría anunciar la posibilidad de
tener sueños lúcidos. Por otra parte, muchos piensan que los anfibios
son los guardianes del conocimiento de la proyección astral, y desde una
perspectiva psicológica podrían reflejar la necesidad de aprender a
utilizar las energías emocionales (el agua) de una forma más
constructiva (la tierra).
Los anfibios mas conocidos son, qué duda cabe, las ranas, los sapos y las salamandras, aunque la mayoría de las personas cree que las salamandras están más relacionadas con los lagartos y los reptiles que con los anfibios. Pero, a pesar de su aspecto, la salamandra está más vinculada con la rana, pues, entre otras cosas, no puede alejarse de las zonas húmedas y tiene una piel viscosa que los lagartos no tienen. Una salamandra jamás podría sobrevivir en los ambientes soleados y calurosos donde viven los lagartos.
Así
pues, ¿cómo podemos diferenciar un anfibio de un reptil? Un anfibio es
un animal vertebrado, pero no tiene plumas, pelaje ni escamas;
normalmente tiene dedos, pero no garras. Los anfibios son de sangre
fría, al igual que los reptiles, por lo que necesitan de las posibles
fuentes de calor que les proporcione el entorno, dado que su temperatura
fluctúa con la temperatura ambiente. Así pues, las personas que tienen
un anfibio como tótem serán también muy sensibles a los cambios del
entorno.
Los anfibios, al igual que algunos reptiles, mudan
también de piel; si bien, en su caso, no se desprenden de ella y la
abandonan, sino que se la comen. Sin duda, la muda de la piel es símbolo
de transformación, resurrección y renacimiento, por lo que un tótem
anfibio estará anunciando que algún tipo de renacimiento está a punto de
tener lugar en tu vida.
Los anfibios no beben agua, sino que la
absorben directamente a través de la piel; de ahí que las personas con
una fuerte energía anfibia sientan la necesidad de estar permanentemente
cerca del agua y que dediquen un tiempo considerable al baño o la
ducha, dado que el agua es esencial para su salud y su bienestar
general.
Los anfibios también pasan por distintas fases de
metamorfosis, siendo su ejemplo más obvio el de la rana, que pasa de la
fase de huevo a la de renacuajo, para finalmente convertirse en una rana
adulta. De ahí que las personas con tótems de anfibios puedan
identificar con precisión los períodos concretos de su vida en los que
tuvieron lugar o se pusieron en marcha importantes transiciones, pues
conforman fases muy definidas.
Si un tótem anfibio aparece en tu
vida, convendrá que te preguntes en qué fase de desarrollo o de
metamorfosis te encuentras actualmente.
Al igual que los
reptiles, los anfibios ponen huevos; pero, mientras las ranas y los
sapos fertilizan los huevos fuera del cuerpo, las salamandras disponen
de un sistema de fertilización interno; y, como sucede con la mayoría de
los anfibios, los preparativos para la reproducción se inician en el
otoño previo a la primavera, en la que tiene lugar el verdadero proceso
de reproducción; motivo por el cual estas dos fases del año pueden ser
las más fructíferas para las personas que tienen a un anfibio por tótem,
pues en ellas pondrán en marcha nuevas ideas, proyectos, etc.
Por
último, te aconsejo que estudies los alimentos que ingiere
habitualmente tu tótem anfibio, pues te pueden proporcionar una gran
cantidad de información. Muchos anfibios se alimentan de insectos, sobre
todo en su etapa adulta; de modo que profundiza en sus características y
en sus costumbres, pues te proporcionarán señales sobre el patrón de
energía que está a punto de manifestarse o ha comenzado a manifestarse
ya en tu vida. En cualquier caso, con su doble vida, el anfibio te puede
ayudar tanto en el sueño como en la vigilia.
En sucesivas entradas, iremos viendo uno por uno los tótems de reptiles y anfibios.
Publicado por Begoña Rojo en ;chamanesdelmundo.
VESTIMENTA, TOILS, AMAGAYATS, PROTECCIONES PARA LA CABEZA Y LOS PIES DEL CHAMÁN
La descripción siguiente de un chamán buryat forma parte de un relato escrito en el siglo XVIII por un explorador alemán, Peter Pallas.
"Una mujer chamán, acompañada por su marido y otros dos buryat, cada uno de ellos sosteniendo un tambor mágico. Ella sostenía en su mano dos palillos, ornamentados en el extremo superior con una cabeza de caballo rodeada de pequeñas campanas. Por detrás de sus hombros, hasta el suelo, colgaban unas treinta serpientes hechas de piel blanca y negra, de tal modo que las serpientes parecían estar hechas de anillos blancos y negros. Una de las serpientes estaba dividida en tres en el extremo... su gorro estaba cubierto por un casco de hierro con tres ramas de cornamentas que se proyectaban hacia ambos lados como las de los ciervos".
Shamanism in Siberia,
M.A. CZAPLICKA, 1914
Buena parte del arte del chamán guarda relación con la actuación sagrada, con la imitación de los movimientos de los pájaros 0 animales, la representación de sus luchas con poderosos seres internos, 0 la descripción, mediante la danza, de sus complejos viajes por los numerosos mundos. Por tanto, no puede sorprendernos que, especialmente en las partes del mundo donde se sigue practicando el chamanismo, como Siberia y Corea, los trajes muy elaborados sean parte importante de la ropa de gala del chamán.
El traje chamánico tiene profundas raíces tradicionales y a menudo incorpora rasgos, objetos y decoraciones que reflejan la cosmología del otro mundo o los viajes y experiencias personales de los practicantes.
Algunos de estos trajes son muy antiguos y pueden heredarse durante varias generaciones. Tienen como objetivo ayudar al chamán a asumir el poder que necesita cuando emprende el viaje interno. Llevar puesto uno de estos trajes mágicos puede producir un estado de consciencia alterada, y también sugerir visualmente el trabajo interno que está realizando. A menudo el cosmos interno del chamán se inscribe pictóricamente sobre el traje, mostrando (por ejemplo) los espíritus con los que se ha encontrado, los árboles gigantes que unen los mundos y una variedad de ayudantes con formas animales, como en el traje del chamán siberiano de la tribu goldi, que tiene su origen en la región tungusca de la antigua república soviética.
Prácticamente todos los chamanes, incluyendo los que ya han abandonado buena parte de sus trajes ceremoniales, llevan un cinturón de cuero del que cuelgan espejos.
En la región Altai de Siberia, los chamanes llevan nueve espejos, llamados toil. El delantal tiene nombres curiosos, como «la nube azul de abejas» o «el monte del chamán».
Muchos chamanes cosen discos de metal o espejos a la parte externa de sus túnicas de manera que, cuando danzan, producen una a sinfonía de sonidos destinados a alejar los espíritus negativos y a atraer los positivos. Los espejos son para desviar la magia oscura y permitir que el chamán atraviese los reinos internos sin sufrir daño. Los chamanes kitan de Mongolia cosen flechas a sus trajes y tratan de atemorizar y alejar a los demonios con chillidos agudos y el sonido de campanas. Se dice que el sonido que hacen las flechas al golpear entre ellas es particularmente eficaz.
Los espejos son importantes por una serie de razones. En China, muchos murales hallados en tumbas del primer periodo muestran a hombres sosteniendo espejos para atemorizar a los malos espíritus. El espejo del chamán o melanglo refleja todo, dentro y fuera, incluyendo los pensamientos más secretos. Un chamán dijo que dentro de su
espejo vivía el espíritu de un caballo, y que se manifestaba cuando él le llamaba. Pero, tradicionalmente, la función más importante del espejo era alejar los poderes malignos.
Los modernos espejos chamánicos de China son copias de los espejos de bronce de la Dinastía Han (206 a.C.-220 d.C.), y antiguamente se comerciaba con ellos en toda Asia Central. Por un lado son lisos y están pulidos para dar mucho brillo, y en el reverso están ornamentados con zarcillos de flores, pájaros y figuras mitológicas.
Las piezas para cubrirse la cabeza también son importantes, pues durante mucho tiempo esta parte del cuerpo se ha considerado como el punto de entrada y de salida del alma.
Los chamanes buryat llevan gorros rojos en la cabeza y los chamanes mongoles a veces llevan cascos con cuernos. Los chamanes del Mongolia Oriental llevan piezas de seda en la cabeza, generalmente rojas, el color de la sangre y de la tierra.
Los chamanes buryat llevan gorros rojos en la cabeza y los chamanes mongoles a veces llevan cascos con cuernos. Los chamanes del Mongolia Oriental llevan piezas de seda en la cabeza, generalmente rojas, el color de la sangre y de la tierra.
En el sur de Siberia, los chamanes tofalar y soyot decoraban sus trajes con cientos de serpientes de tela y lazos, de nuevo diseñados para atraer a los espíritus amables y desviar a los peor dispuestos. Los chamanes de Evenki, Dolgan y Altai añadían cuentas, chapas de hierro y fragmentos de hueso. Al final, el traje del chamán podía pesar hasta 10 kilos, y el más pesado que se conoce pesaba 40 kilos.
Entre los chamanes yakut de Siberia, un objeto central que debía incluirse en todos los trajes chamánicos era una chapa de metal (generalmente de cobre) del tamaño aproximado del dedo índice y que tenía de anchura la mitad de una palma. En ella se inscribe la imagen de un hombre con pies, manos, cabeza y cara, en la que se puede ver claramente su nariz, boca, ojos y orejas; en otras palabras, todos los órganos de los sentidos.
A esta pieza se le llama amagayat, aunque la palabra se refiere más al espíritu que la habita. El amagayat habita en el disco de metal y, por tanto, siempre está presente cuando el
chamán desea llamarlo.
El amagayat representa tanto al espíritu protector del chamán como a su ancestro más poderoso, ambos habitan en el metal. Al incluir esta imagen en sus vestiduras externas, el chamán no solo se acuerda de ellos, sino que es capaz de invocar directamente su poder. Cuando el chamán muere, el amagayat puede ayudarle a transformarse en un ser superior, aunque, si es enterrado con él, después de algún tiempo el amagayat puede abrirse camino hasta la superficie e intentar transferir su poder a otro miembro de la tribu. Esto se considera un indicador de capacidad chamánica latente, y puede desempeñar una parte importante en la elección del sustituto del chamán fallecido.
No obstante, un amagayat solo puede ser hecho por un herrero que tenga nueve generaciones detrás. Con el declinar gradual de este oficio, cada vez se hacen menos adornos.
Por tanto, un amagayat puede transmitirse durante varias generaciones, ganando más fuerza como talismán con cada una de ellas.
En Mongolia los chamanes visten otro objeto similar al que llaman amagaldzi. Se diferencia de los que usan los buryat y los yakut porque invoca específicamente al poder de un espíritu del hogar. Su nombre se deriva de la palabra abuela, y se le considera un vínculo con los antepasados.
Los adornos místicos no acaban con el abrigo.
Los chamanes siberianos también llevan gorros y botas decorados como
representación simbólica de espíritus y ayudantes. Los gorros pueden
estar hechos de una variedad de materiales como cuero de reno o de cabra, o piel de lince. En la tribu teluet, algunos se fabrican con piel de búho, y a veces conservan las plumas, y en algunos casos también la cabeza del pájaro. Antiguamente los chamanes altai cosían placas de metal a sus botas para que les ayudaran a transitar de una dimensión a otra.
En Corea, los trajes chamánicos pueden ser al mismo tiempo extraños y elaborados. Es probable que los practicantes se presenten a la sesión chamánica con una maleta de ropas cubiertas con lentejuelas y oropeles. Estas ropas se compran en un emporio chamánico que se mantiene a la espera mientras el chamán trabaja para permitirle comprar artículos alternativos, que se piden por teléfono y se sirven en cuestión de minutos cuando los requiere uno de los espíritus.
Todos estos adornos tienen la intención de potenciar la capacidad del chamán de interactuar con los espíritus. En muchos casos, los propios espíritus entran y se quedan dentro del objeto cosido a las vestiduras externas del chamán. Parecen hacer esto voluntariamente, y no porque el portador del vestido los obligue.
"Cuando no se usan, las vestimentas se almacenan cuidadosamente para protegerlas del daño y del robo, aunque pocos se atreverían siquiera a tocar la indumentaria ritual del chamán. Los chamanes olkhon buryat poseen una caja conocida como shire, en la que guardan sus tambores, fustas y otros objetos rituales. La caja misma se considera un objeto sagrado, posiblemente el hogar de los espíritus. Una descripción dice que el shire tiene tres pies y medio de largo por uno de profundidad, y se alza sobre cuatro patas, cada una de dos pies de altura. En la caja hay lazos, campanas, tiras de piel, y en uno de los lados largos se ven distintas figuras talladas o pintadas de rojo. Generalmente, en el lado derecho se representa al Sol y a la izquierda la Luna. El Sol se representa como una rueda, y en medio de la Luna se encuentra una figura humana sosteniendo un árbol en una mano. En medio del lado largo hay tres imágenes de dioses secundarios, una mujer y dos hombres, en cuyo honor se rocía vino varias veces al año.
También hay imágenes de instrumentos de guerra: arco, aljaba y espada, y debajo de cada figura humana hay un caballo."
Materialsfor the Study oh Shamanism in Siberia-
N. N. AGAPITOFF y N. M. KHANGALOPF, 1853
N. N. AGAPITOFF y N. M. KHANGALOPF, 1853
EL SENDERO DEL MAGO (SEGUNDA PARTE) DEEPAK CHOPRA
“Hay una enseñanza”, dijo Merlín, “denominada el modo del mago. ¿Has oído hablar de ella?”
El
joven Arturo levantó la vista del fuego que, sin éxito, trataba de encender.
Casi nunca era fácil encender el fuego en las húmedas mañanas de comienzos de
primavera en el País de Occidente.
“No, nunca he oído hablar de eso”, contestó Arturo tras pensar un momento. “¿Magos? ¿Quieres decir que ellos tienen un modo diferente de hacer las cosas?”
“No, las hacen exactamente como nosotros”, replicó Merlín, y chasqueando los dedos encendió el montón de leña húmeda que Arturo había recogido, impaciente ante los torpes esfuerzos del muchacho por encender el fuego. Al instante se formó una gran llama. Acto seguido, Merlín abrió las manos y sacó de la nada un par de patatas y un puñado de setas silvestres. “Ensártalas en una broqueta y ponlas a tostar sobre el fuego, por favor”, dijo.
“No, nunca he oído hablar de eso”, contestó Arturo tras pensar un momento. “¿Magos? ¿Quieres decir que ellos tienen un modo diferente de hacer las cosas?”
“No, las hacen exactamente como nosotros”, replicó Merlín, y chasqueando los dedos encendió el montón de leña húmeda que Arturo había recogido, impaciente ante los torpes esfuerzos del muchacho por encender el fuego. Al instante se formó una gran llama. Acto seguido, Merlín abrió las manos y sacó de la nada un par de patatas y un puñado de setas silvestres. “Ensártalas en una broqueta y ponlas a tostar sobre el fuego, por favor”, dijo.
Arturo
obedeció sin más. Tenía unos diez años y la única persona a quien conocía era
Merlín. Estaban juntos desde que tenía memoria. Seguramente había tenido madre
pero no tenía el más mínimo recuerdo de su rostro.
El anciano de luenga barba blanca había reclamado su derecho sobre el infante real a las pocas horas de su nacimiento.
El anciano de luenga barba blanca había reclamado su derecho sobre el infante real a las pocas horas de su nacimiento.
“Soy
el último guardián del sendero del mago”, dijo Merlín. “Y quizás tú seas el
último en conocerlo”.
Poniendo las broquetas sobre el fuego, Arturo miró sobre el hombro. La curiosidad le había picado. ¿Merlín un mago?
Nunca lo había pensado. Los dos vivían solos en el bosque, en la cueva de cristal. El brillo de la cueva les proporcionaba la luz. Arturo había aprendido a nadar convirtiéndose en pez. Cuando deseaba comida, ésta aparecía, o Merlín le daba un poco. ¿Acaso no era así como todo el mundo vivía?
Poniendo las broquetas sobre el fuego, Arturo miró sobre el hombro. La curiosidad le había picado. ¿Merlín un mago?
Nunca lo había pensado. Los dos vivían solos en el bosque, en la cueva de cristal. El brillo de la cueva les proporcionaba la luz. Arturo había aprendido a nadar convirtiéndose en pez. Cuando deseaba comida, ésta aparecía, o Merlín le daba un poco. ¿Acaso no era así como todo el mundo vivía?
“Verás,
dentro de poco te irás de aquí”, continuó Merlín. “No vayas a dejar caer esa
patata entre la ceniza”.
Por supuesto, el muchacho ya la había dejado caer. Como Merlín vivía hacia atrás en el tiempo, sus advertencias siempre llegaban demasiado tarde, después de ocurridos los percances. Arturo limpió la patata y la ensartó de nuevo en la broqueta, hecha de la madera verde de un tilo.
“No importa”, dijo Merlín. “esa puede ser la tuya”. “¿Cómo así que me iré?”, preguntó Arturo. Sólo había ido de vez en cuando al pueblo cercano, cuando Merlín deseaba ir al mercado, y en esas ocasiones el mago siempre tenía cuidado de ocultar la identidad de los dos bajo pesadas capas. Pero el muchacho era gran
observador, y lo que había visto en los demás le preocupaba.
Merlín miró de soslayo a su discípulo. “Pienso enviarte al pantano o, como dicen los mortales, al mundo. Te he mantenido lejos del pantano durante todos estos años, enseñándote algo que no debes olvidar”.
Por supuesto, el muchacho ya la había dejado caer. Como Merlín vivía hacia atrás en el tiempo, sus advertencias siempre llegaban demasiado tarde, después de ocurridos los percances. Arturo limpió la patata y la ensartó de nuevo en la broqueta, hecha de la madera verde de un tilo.
“No importa”, dijo Merlín. “esa puede ser la tuya”. “¿Cómo así que me iré?”, preguntó Arturo. Sólo había ido de vez en cuando al pueblo cercano, cuando Merlín deseaba ir al mercado, y en esas ocasiones el mago siempre tenía cuidado de ocultar la identidad de los dos bajo pesadas capas. Pero el muchacho era gran
observador, y lo que había visto en los demás le preocupaba.
Merlín miró de soslayo a su discípulo. “Pienso enviarte al pantano o, como dicen los mortales, al mundo. Te he mantenido lejos del pantano durante todos estos años, enseñándote algo que no debes olvidar”.
Merlín
calló para ver el efecto de sus palabras, y luego continuó: “El sendero del mago”.
Tras pronunciar estas palabras, ambos quedaron en silencio, como suele suceder entre quienes llevan mucho tiempo juntos. Anciano y niño casi respiraban al unísono, de tal manera que Merlín debió percibir la inquietud que daba vueltas en la mente de Arturo, cual pantera enjaulada.
Terminada su comida, el muchacho fue a lavarse en el estanque azul que estaba al pie de la colina. Cuando regresó, Merlín tomaba el sol sobre su roca favorita (aunque “tomar el sol” es apenas un decir, puesto que la espesa colcha de nubes se había adelgazado apenas lo suficiente para que un rayo solitario se abriera paso a
través de las copas de los árboles para iluminar los cabellos de plata del mago). Las primeras palabras que salieron de la boca del muchacho fueron: “¿Qué será de ti?” ,“¿De mí? No te creas tan importante. Podré arreglármelas perfectamente sin ti, gracias”.
Tras pronunciar estas palabras, ambos quedaron en silencio, como suele suceder entre quienes llevan mucho tiempo juntos. Anciano y niño casi respiraban al unísono, de tal manera que Merlín debió percibir la inquietud que daba vueltas en la mente de Arturo, cual pantera enjaulada.
Terminada su comida, el muchacho fue a lavarse en el estanque azul que estaba al pie de la colina. Cuando regresó, Merlín tomaba el sol sobre su roca favorita (aunque “tomar el sol” es apenas un decir, puesto que la espesa colcha de nubes se había adelgazado apenas lo suficiente para que un rayo solitario se abriera paso a
través de las copas de los árboles para iluminar los cabellos de plata del mago). Las primeras palabras que salieron de la boca del muchacho fueron: “¿Qué será de ti?” ,“¿De mí? No te creas tan importante. Podré arreglármelas perfectamente sin ti, gracias”.
En
el instante mismo en que terminó de hablar, Merlín supo que
había lastimado los sentimientos del niño. Pero los magos son malos para disculparse. Un hermoso arco hecho de fresno blanco apareció en el suelo al lado de Arturo, quien lo tomó presuroso y comenzó a tensarlo. En su lenguaje privado, sabía que era la forma como el anciano se disculpaba.
“No me preocupa lo que pueda pasarme”, continuó Merlín, “sino que se pierda el conocimiento. Como te dije, quizás seas el último en conocer el sendero del mago”.
“Entonces me cercioraré de que no se pierda”, prometió Arturo.
había lastimado los sentimientos del niño. Pero los magos son malos para disculparse. Un hermoso arco hecho de fresno blanco apareció en el suelo al lado de Arturo, quien lo tomó presuroso y comenzó a tensarlo. En su lenguaje privado, sabía que era la forma como el anciano se disculpaba.
“No me preocupa lo que pueda pasarme”, continuó Merlín, “sino que se pierda el conocimiento. Como te dije, quizás seas el último en conocer el sendero del mago”.
“Entonces me cercioraré de que no se pierda”, prometió Arturo.
Merlín
asintió con la cabeza. No volvió a tocar el tema del sendero del mago ese día
ni durante muchos días más. Sin embargo, una mañana de junio, al despertarse,
Arturo encontró su cama de ramas de pino cubierta de nieve. Tembló de frío y se
sentó, lanzando al aire una nube de copos blancos al sacudir su cobija de piel
de
venado. “Creí que hacías esto sólo en diciembre”, dijo, pero Merlín no contestó. Estaba inmóvil en medio del círculo de nieve que cubría su campamento. Ante él había una extraña aparición: una enorme roca con una espada que sobresalía de ella. A pesar del frío, la roca no tenía nieve y la hoja de la espada se proyectaba en
el aire deslumbrando con el brillo de su metro y medio de acero damasquino martillado.
“¿Qué es eso?”, preguntó Arturo. La vista de la roca lo conmovió profundamente, aunque no entendió por qué.
“Nada”, replicó Merlín. “Sólo recuérdala”.
venado. “Creí que hacías esto sólo en diciembre”, dijo, pero Merlín no contestó. Estaba inmóvil en medio del círculo de nieve que cubría su campamento. Ante él había una extraña aparición: una enorme roca con una espada que sobresalía de ella. A pesar del frío, la roca no tenía nieve y la hoja de la espada se proyectaba en
el aire deslumbrando con el brillo de su metro y medio de acero damasquino martillado.
“¿Qué es eso?”, preguntó Arturo. La vista de la roca lo conmovió profundamente, aunque no entendió por qué.
“Nada”, replicó Merlín. “Sólo recuérdala”.
Un
momento después, la espada en la roca comenzó a desvanecerse, y cuando Arturo
regresó de su baño matinal, el claro del bosque estaba tibio nuevamente, el sol
había fundido hasta el último copo de nieve y la roca se había esfumado como un
sueño. El niño sintió ganas de llorar, porque sabía que la aparición era el
gesto de despedida de Merlín, de despedida y de recuerdo.
gesto de despedida de Merlín, de despedida y de recuerdo.
Lo
que le sucedió a Arturo cuando salió al mundo es ahora leyenda. Con el tiempo
se encontró en Londres, en una nevada mañana de Navidad, a las puertas de la
catedral donde la espada en la roca había reaparecido misteriosamente. Para
asombro de la gente que salía de la iglesia, retiró la espada y reclamó su
derecho a ser rey. Libró largas y crueles batallas para vencer a una horda de rivales que
pretendían el trono, y luego estableció en Camelot la sede de su poder. Todos
los días vivió de acuerdo con las enseñanzas del mago.
Finalmente
falleció y se convirtió en historia. Quedó como tarea a las generaciones posteriores
averiguar lo que Merlín le había enseñado a su discípulo durante esos años en
el bosque, antes de que Arturo se allegara a la roca y tomara el destino por su
empuñadura engastada de joyas.
El mundo de Arturo desapareció poco después de la caída de Camelot. El reino cayó presa nuevamente de las luchas intestinas y la ignorancia, y Merlin demostró haber sido el último de su clase, tal como lo había pronosticado. Después de él, no se registra en la historia de Occidente el nombre de ningún otro mago.
Pero Merlín nunca creyó que la sabiduría del mago dependiera de la forma como se desenvolvió la historia.
El mundo de Arturo desapareció poco después de la caída de Camelot. El reino cayó presa nuevamente de las luchas intestinas y la ignorancia, y Merlin demostró haber sido el último de su clase, tal como lo había pronosticado. Después de él, no se registra en la historia de Occidente el nombre de ningún otro mago.
Pero Merlín nunca creyó que la sabiduría del mago dependiera de la forma como se desenvolvió la historia.
“Lo
que sé está en el aire”, solía decir. “Respíralo y lo hallarás”. Los magos
conocían cosas atemporales y, por lo tanto, la reserva de su conocimiento debe
estar por fuera del tiempo. El camino está abierto. Comienza en todas partes y
no lleva a ninguna, pero aun así conduce a un sitio real. Todo esto se nos
presenta a los ojos a medida que escuchamos a Merlín.
Libro
El Sendero del Mago
DEEPAK CHOPRA
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