viernes, 1 de octubre de 2021

Lucifer como identidad secreta de Dios.

 




No se pretende aquí replantear postulados teológicos ni inducir a teorías conspirativas respecto de la fe. Solo se quiere analizar lúdicamente, desde la más sana curiosidad, y a través de diversas interpretaciones culturales, una nueva versión sobre la mayor encarnación de nuestros miedos.
En el Libro del Destino / inscribiste todo el mal / y todo el bien / que esperabas de mí / en esta
existencia.

Omar Khayyám

 

Un feligrés pregunta al padre de su parroquia: “¿Por qué Dios creó al Diablo?”. Y el padre le responde: “¿Y quién
te dijo que el Diablo fue creado?”. Es probable que el Diablo, como Dios, siempre haya estado allí, por
que, en buena cuenta, ambos serían la misma entidad simbólica.

En la mitología griega, Prometeo, movido por su amor a los hombres, “[…] les regala el tesoro del
fuego sagrado, aunque para ello se haya visto obligado a robárselo al propio Zeus, quien le hace
pagar de forma terrible su generosa contribución a la humanidad, ordenando a Mercurio que lo
precipite en el Tártaro y lo encadene en la cima del Cáucaso, donde durante cientos de años un buitre
le devoraría las entrañas, las mismas que se regenerarían para continuar con el suplicio eterno. Los
hombres también recibieron su castigo con el Diluvio”. Pero Hércules dio muerte al buitre y Zeus
perdonó a Prometeo.

Desde entonces, gracias a Esquilo, el dramaturgo griego, el mito de “Prometeo encadenado”
representa “la imagen viva del espíritu luchando con la materia inerte, como la razón en pugna con la
fuerza, como la personificación de lo grande y elevado contra lo bajo y rastrero”.

Prometeo no es condenado por el acto del robo en sí, sino por la osadía de compartir la razón —esa
sabiduría reservada a los dioses— con los simples mortales, movido únicamente por el amor.

Desde las primeras teorizaciones respecto a la dualidad del Bieny el Mal estaban presentes, y
emparejadas, las nociones de razón y salvajismo, controle instintos más primarios. Se entendía que el
hombre que se dejase conducir por sus instintos se guiaría básicamente por el Mal, y que el hombre
que actuara cobijado por la razón sería alumbrado por la antorcha del Bien. Dios estaría, entonces, en
el discernimiento y el equilibrio, y el Diablo en los instintos, que solo buscarán satisfacerse.

En el Edén, ese paraíso de la flacidez y la desconexión, Dios prohíbe a Adán y Eva —los primeros
humanos según las creencias judía, cristiana y musulmana— probar del fruto del árbol del
conocimiento so riesgo de muerte. Pero ¿por qué un padre que ama a sus hijos les negaría la luz del
conocimiento? ¿Qué riesgo podrían correr los humanos de ser dueños de sus propios actos?

Dios plantea la prohibición como una subrepticia invitación a la desobediencia. No existiría tal
tentación si no existiese la necesidad de transgredirla. No existían necesidades en el Paraíso,
recuérdese. ¿Para qué la necesidad de controlarse? Pero ya que los primeros humanos poseían la
pureza de la más conspicua ignorancia, salvo para revolotear como hippies en el verde jardín, fue
necesario que apareciera un ente que adoptase el papel de disociador y facilitador, a riesgo de ser
condenado eternamente por tal acción.

Satanás, el ángel caído (“Lucifer,del latín lux: ‘luz’, y fero: ‘llevar’: portador de luz”), expulsado al Caos
por rebelarse contra Dios, aparece en el Edén en forma de serpiente para tentar a Eva a probar del
fruto del Árbol del Conocimiento del Bien y el Mal, y así extender el “pecado mortal” a Adán y a la
humanidad futura.

La figura simbólica de Satanás es probablemente la del primer indicio de razón propia después de
Dios. Su rebelión —toda rebelión— requiere de un conocimiento que se oponga a otro. Fue dotado
de razón antes de que Adán y Eva pecaran de desobediencia.

Satanás (Lucifer, cuando era el ángel más bello) es la imagen del hijo caído y castigado por rebelarse
contra el Padre, similar a la de Prometeo condenado por robar el fuego sagrado de su dios supremo,
Zeus. Los dos pecaron de discernimiento y de intencionalidad personal, ya sea por envidia o por amor;
ambas, características muy humanas.



En el Edén, Dios prohíbe a Adán y Eva probar del fruto del árbol del conocimiento

so riesgo

de muerte. Pero ¿por qué un padre que ama a sus hijos les negaría la luz del

conocimiento?

¿Qué riesgo podrían correr los humanos de ser dueños de sus propios actos?

Algunas religiones, tradiciones o doctrinas (yezidismo, luciferismo, gnósticos) 

consideraban a Lucifer como una entidad positiva, libre de oscuridad, que “se 

rebeló contra Dios para darle a la Humanidad la sabiduría, [y a quien luego] 

Dios perdonó y restauró como su ángel predilecto”.

Por ello, si Dios hizo una invitación subrepticia a la desobediencia, Satanás solo fue

 un vehículo de ese plan que buscaría, principalmente, el despertar del hombre 

a la razón, y a todas sus aristas, ventajas y desventajas. Esa serpiente pudo ser 

el mismo Dios que, a pesar de su deseo de protección a sus hijos amados, 

tuvo que darles el empujón para que dejasen el nido y se enfrentasen a la 

realidad, con el inmejorable regalo del conocimiento como antorcha.

Dios practicó el libre albedrío en su más desprendida expresión: le entregó al 

hombre la libertad para darle la espalda. No se podría entender un 

amor sincero si el mismo Padre hubiese creado a los humanos y al amor en 

forma perfecta para mantener un sistema jerárquico basado en una 

conducta inconsciente, repetitiva y eterna. ¿Qué padre desearía que sus hijos lo 

amasen por el cumplimiento de un mandato judicial o genético?

Bajo la deducción de que Dios es Todo y que ni un cabello se mueve sin su 

voluntad, entonces el mismo Dios creó el equilibrio a través de la razón, 

materializando el peso contrario de la balanza en una entidad o actitud que 

proviniese de Él mismo. Dios puede ser el otro lado del espejo, habiendo 

creado por ecuación matemática “el Mal”, que nosotros podemos elegir, evitar o 

combatir. ¿Judas, por ejemplo, fue tentado a actuar con traición, o tenía una

 misión que cumplir a través del más doloroso de los sacrificios? ¿Tras Judas 

estaba Satanás, o el mismo Dios?

En su cuento “Tres versiones de Judas” (Ficciones, 1944), Borges hace una 

disertación literaria interesantísima sobre la equivalencia de los órdenes 

complementarios:

El Verbo, cuando fue hecho carne, pasó de la ubicuidad al espacio, de la eternidad  

a la historia, de la dicha sin límites a la mutación y a la carne; para corresponder a 

tal sacrificio, era necesario que un hombre, en representación de todos los 

hombres, hiciera un sacrificio condigno. Judas Iscariote fue ese hombre. Judas, 

único entre los apóstoles, intuyó la secreta divinidad y el terrible propósito de 

Jesús. El Verbo se había rebajado a mortal; Judas, discípulo del Verbo, podía 

rebajarse a delator (el peor delito que la infamia soporta) y ser huésped del fuego 

que no se apaga. El orden inferior es un espejo del orden superior; las 

formas de la tierra corresponden a las formas del cielo; las manchas de la piel son 

un mapa de las incorruptibles constelaciones; Judas refleja de algún modo a 

Jesús. De ahí los treinta dineros y el beso; de ahí la muerte voluntaria, para 

merecer aún más la Reprobación.

En El exorcista (The Exorcist), la excelente novela de William Peter Blatty, en 

un receso del exorcismo de Regan, un sereno padre Merrin le explica a 

un fatigado y desesperanzado padre Karras:

—Y, sin embargo, incluso de esto, del mal, vendrá el bien. De algún modo. De 

algún modo que nunca podremos entender, ni siquiera ver. —Merrin hizo una 

pausa—. Quizás el mal sea el crisol de la bondad —manifestó—. Y tal vez el propio 

Satán, a pesar de sí mismo, sirva de alguna manera para cumplir la voluntad de Dios.


Curiosidad aparte resulta la revelación del más famoso exorcista del Vaticano, 

el padre Gabrielle Amorth,quien explica que los ministros de la Iglesia que no 

creen en el Diablo como identidad real y sí solo como manifestación genérica 

están en pecado mortal.

En algunas religiones y creencias se considera la no existencia del Diablo, 

explicando la maldad como el nivel de lejanía de uno con respecto a Dios. Eso 

asume que la oscuridad también proviene de Dios, pero que nosotros 

tenemos la libertad de elegirla o no, gracias a que poseemos la virtud del 

discernimiento.

La figura mítica del Diablo fue la identidad secreta de Dios. Luego el hombre 

adoptó e hizo suya esa figura para justificar su debilidad y alimentar los miedos 

propios y ajenos. Así el hombre le dio cuerpo y consistencia (y cuernos y rabo) a lo 

que para Dios solo era una idea de complementariedad.



Dios practicó el libre albedrío en su más desprendida expresión: le entregó 

al hombre la libertad para darle la espalda.

Las posesiones demoníacas son parte del juego simbólico. La idea de ser “

poseídos” nos asusta, nos aterra, nos aleja del Mal y nos acerca a Dios. El Mal 

encarnado tiene muy mala publicidad al perder casi siempre en los exorcismos.

 Lo que hace realmente el Diablo, a través de ese juego macabro, es poner a 

prueba nuestra fe, fortalecerla y difundirla, como a través de los Santos, por 

ejemplo, tantas veces tentados cuando eran simples hombres y tantas veces 

vencedores. Los demonios son tan inferiores a la sola presencia divina como 

cuando le suplicaron a Cristo quedarse, por lo menos, dentro de una piara de 

cerdos antes de desbarrancarse.

En resumen, la idea del Padre jugando con su propia sombra para asustar al niño 

y atraerlo a sus brazos protectores.

En 1966, en la ciudad estadounidense de California, el músico, mago y escritor 

ocultista Anton Szandor LaVey fundó la Iglesia de Satán, con un concepto totalmente

 alejado de la percepción popular de los grupos satánicos. La filosofía de Anton 

LaVey nada tiene que ver con sacrificios de cualquier tipo, humanos o animales, 

ni con la adoración de la figura mítica de un Diablo con cuernos y tridente. La 

postura de LaVey es más bien una feroz crítica al cristianismo, al que acusa de 

“ser una plaga en la tierra que atemoriza, reprime y no deja pensar a millones de 

personas”. En la Iglesia “mágica y simbólica” de LaVey se cree en Satán “como la 

representación de la inteligencia y la humanidad en la Tierra y se refiere a su 

descripción como mito, en la que Satán era un ángel de Dios y pensó por sí 

mismo y se rebeló contra Él”. El mismo Anton LaVey se convirtió en un icono 

dentro de la cultura popular estadounidense.

La Iglesia, ortodoxa y conservadora, ha jugado un papel curioso, por decir lo

 menos, en el desarrollo de la razón como identidad de la sociedad moderna. 

Durante mucho tiempo sometió todo asomo de pensamiento independiente, 

persiguió a los librepensadores hasta la misma hoguera, sumió a la humanidad en

 una época de oscurantismo, creó un sistema contra el progreso e impuso límites 

al conocimiento para mantener un régimen opresor basado en creencias. La razón 

entonces tenía un dueño: la Iglesia. Solo esa razón prevalecía y no la de los 

demás. La razón estaba basada en los férreos dogmas de una fe ciega.

Tuvieron que transcurrir varios siglos para que el Renacimiento terminase 

con la oscuridad imperante en la Edad Media, reactivando el conocimiento y 

su difusión. Sin embargo, la evolución nos muestra un lado más sugestivo de 

las teorizaciones teológicas. El hombre adquirió la razón a través de millones de 

años, y ésta le sirvió para avanzar de una manera vertiginosa en su desarrollo 

como sociedad y especie. Pero es esa misma razón la que ha llevado a la

 humanidad

 a un extremo de alcances irreversibles.

¿Será la razón nuestra herramienta de autodestrucción? ¿Debimos llegar a 

este nivel de conocimiento tras bajar de los árboles? Cuando destruyamos el 

planeta en el que vivimos, quizá nos preguntemos si hubiese sido mejor que 

nos ocultasen eternamente El Fruto del Conocimiento.

¿Prometeo y Lucifer nos entregaron el fuego de la razón que ha de terminar 

incendiándo?

sábado, 25 de septiembre de 2021

LA VOZ DEL MAESTRO...

 



"Sé tierra" dijo el maestro: La tierra recibe los desechos de hombres y ani

males, y nó es perturbada por esto: al contrario, transforma las impurezas en abono, y fertiliza

el campo".
"Sé agua ",dijo el maestro. " El agua se limpia a sí misma y limpia todo lo que toca. Sé agua
en torrente".
"Sé fuego ",dijo el maestro. "El fuego hace que la madera podrida se convierta en luz y calor.
Sé el fuego que quema y
Purifica".
"Se viento ",dijo el maestro ", El viento esparce las semillas sobre la tierra, hace que el fuego arda con más fuerza, empuja las nubes -para que el agua caiga sobre todos los
seres".
"Si tienes la paciencia de la tierra, la pureza del agua, la fuerza del fuego, y la justicia del viento, eres libre.

domingo, 19 de septiembre de 2021

¿Tus acciones ultra espirituales coinciden con tus palabras? - Paul


“Como una hermosa flor llena de color sin fragancia, infructuosas son las hermosas palabras de quien no las practica”.
Esta es una de las perlas de sabiduría que Buddha nos dejó. Lo que esencialmente significa es que, si solo estás diciendo las cosas “correctas” que te hacen parecer espiritual e iluminado, pero no las reflejas en tus acciones, no te ayudarán a ti mismo ni a nadie más.



Si la gente ve que estás siendo un hipócrita por decir una cosa y hacer otra, es probable que tus palabras tengan el efecto contrario. Piense en la frecuencia con la que ha habido un maestro espiritual o un gurú conocido que ha dicho algo que suena bastante profundo y perspicaz, pero luego se apaga y hace algo contradictorio. La gente siente que ya no puede confiar en ellos ni en las palabras que dijeron. En casos extremos, la gente descarta todo lo que esa persona ha dicho alguna vez y sigue un camino que va en una dirección completamente diferente. Es posible que este nuevo camino no les ayude a llegar más rápido a donde quieren ir y, de hecho, puede llevarlos a un laberinto del que es difícil salir.
La charla ultraespiritual se puede encontrar en todos los ámbitos, tanto en las religiones tradicionales como en los eclécticos sistemas de creencias espirituales. Es solo un reflejo del deseo de un ego espiritual de ser más grande que los demás. El ego espiritual es uno de los sabores del ego más peligrosos de todos. Es muy desafiante para una persona así hacer una verdadera autorreflexión y darse cuenta de que sabe todas las palabras correctas por decir, pero no está haciendo el trabajo interno que reflejaría la verdad de esas palabras.
Sea auténtico por el bien de nuestra evolución
La autenticidad es clave si queremos ayudar a la humanidad a evolucionar. De lo contrario, la gente se cansará y desilusionará con todos los maestros espirituales, gurús, sanadores, canales, entrenadores y otros que hablan con una voz de autoridad. Esto podría conducir a un efecto contraproducente y obstaculizar el despertar y la evolución consciente de una banda más amplia de conciencia humana.
Si queremos ver realmente un cambio de conciencia global , debemos mantener continuamente nuestro ego bajo control y asegurarnos de que no se conviertan en conductores desde los asientos traseros o tomen el volante. Debemos estar atentos cuando hablamos, especialmente si estamos en una posición en la que los demás nos escuchan y valoran lo que tenemos que decir.
También puede tener esta consideración en mente siempre que escuche o vea a un maestro de algún tipo decir algo. ¿Sus acciones reflejan los pensamientos, palabras y acciones que le están diciendo que tenga? ¿Son, en cambio, autoindulgentes y actúan de forma “básica” cuando están fuera de horario? Para dar un ejemplo, ¿son el equivalente a un gurú de la respiración que le dice que viva únicamente del prana del sol y el aire mientras mantiene una nevera doble completamente equipada en su casa?
“Como una hermosa flor llena de color y también fragante, aun así, fructíferas son las hermosas palabras de quien las practica”.
Esta es la segunda parte de las enseñanzas de Buda sobre este tema. La gente te respetará y será más receptiva a lo que tienes que decir cuando tus palabras y acciones estén alineadas.
Puedo nombrar a decenas de supuestos maestros que dijeron una cosa, pero hicieron otra, y a veces de manera bastante atroz. Sin embargo, también puedo nombrar a decenas más que dicen una cosa y realmente la hacen en su vida diaria. Cuando vives en virtud, verdad y alineación, te conviertes en un nodo de la conciencia de la Fuente al que otros se vuelven altamente receptivos. La mayoría de las personas son lo suficientemente conscientes como para sentir cuando algo está “mal” en alguien porque la energía no miente. Podrías mejorar tus sentidos teniendo en cuenta los sentimientos que te surgen y viendo las energías que las personas emiten desde sus campos, ya que ninguna cantidad de hábiles palabras o hechizos de lengua endulzada puede enmascararlo.
A veces, adoptamos el enfoque de "finge hasta que lo consigas". Si bien esto es un poco mejor debido a que sus intenciones son nobles al querer convertirse en lo que predica, todavía habrá una discordancia en ellas que la mayoría de la gente captará. Es como fingir que eres un profesor de cálculo cuando todo lo que sabes son matemáticas básicas. Siempre te sentirás más alineado, a gusto y en el lugar correcto con energía cuando tus acciones coincidan con tus palabras. Si no es así, entonces sabes dónde está tu trabajo.
Siempre hay alguna manera de mejorar, y si te tomas en serio la pureza de tus pensamientos, palabras y acciones, serás alguien cuya perspectiva la gente valora y encuentra útil e inspiradora. También apoyará su propia evolución consciente personal.
Paul Lenda es el fundador y director de SHIFT, una guía de evolución consciente, autor de The Creation of a Consciousness Shift, un celebrador de la vida que trabaja para proporcionar un papel integral en la transformación social positiva de la humanidad
Que nuestras acciones sean la manifestación de la sabiduría de nuestro corazón, que el Guía Interior fluya en todo lo que pensemos, sentimos, miramos, oigamos y actuamos, para que se manifieste la Consciencia del Buda o del Cristo Que habita en nuestro Oráculo Interior.
ARMANDO RODRIGUEZ MORALES
Copyright © 2017. All Rights Reserved.

domingo, 12 de septiembre de 2021

Descripción Baphomet...



Baphomet
Se trata de uno de los símbolos más conocidos y representativos del Satanismo a nivel mundial. Pero, ¿Quién es exactamente Baphomet?

El origen del nombre
Existen diversas teorías para explicar el origen del nombre Baphomet. Una explicación común es que se trata de una antigua corrupción francesa del nombre del profeta Mohammed (que en latín fue expresado como “Mahomet”). Cuando el rey Felipe IV de Francia decidió desprestigiar y eliminar a los Caballeros Templarios, usó a Baphomet como herramienta. Sostuvo que los Templarios, durante su estadía en tierras islámicas, habían sido seducidos por Baphomet y lo reverenciaban. Los Templarios apresados fueron torturados hasta que “confesaron” adorar a Baphomet, incluso cuando en sus confesiones ninguna de las descripciones de Baphomet o de los rituales eran consistentes una con otra.

Otra explicación es la que propone el ocultista y mago Éliphas Levi. Él sostiene que el nombre debe ser deletreado al revés cabalísticamente: Tem. ohp. AB., abreviatura del latín “Templi omnium hominum pacts abbas”, que significa “El padre del templo de paz de todos los hombres”.

Arkon Daraul, autor y profesor de la magia y tradición sufí, ha afirmado que el nombre Baphomet proviene de la palabra árabe Abu fihama(t), que significa “el padre del entendimiento” o “el padre de la comprensión”.

Por su parte, el Dr. Hugh Schonfield, quien ha estudiado el método de cifrado Atbash del alfabeto hebreo y lo ha utilizado para interpretar los manuscritos del Mar Muerto, sostiene que al aplicar el cifrado al nombre Baphomet se obtiene la palabra griega Sophia, que significa tanto “conocimiento” como “diosa”.

La apariencia de Baphomet
Existen muchos antecedentes de dioses astados en diversas religiones y que pueden haber servido de inspiración para la figura de Baphomet. Pero la representación más conocida procede del ocultista y mago Éliphas Levi y su libro “Dogma y Ritual de la Alta Magia”, que apareció en dos volúmenes entre 1854 y 1856. En la imagen, que podemos ver a continuación, Baphomet aparece como un ser con pechos de mujer, cabeza y patas de cabra y grandes alas negras.

Muchos elementos de la imagen representan dualidades: el día y la noche, el arriba y el abajo, lo masculino y lo femenino. En sus brazos lleva inscriptas las palabras “solve” y “coagula”. “Solve et coagula” es un mantra medieval que refiere a uno de los procesos alquímicos básicos. “Solve” significa disolver, desunir o separar, mientras que “coagula” es lo opuesto: unir, mezclar, asociar. Significa que nada puede ser creado si primero no hacemos espacio destruyendo lo viejo.


Baphomet
“La Cabra Sabática”, tal como fue representada por Éliphas Levi en el siglo XIX.
Entre las piernas Baphomet tiene un falo estilizado, que es el caduceo de Hermes: una vara rodeada por dos serpientes. Las dos serpientes forman un 8 (símbolo del infinito) y representan la lucha eterna entre fuerzas equivalentes. Según la leyenda romana, la vara era portada por mensajeros como Mercurio. En cierta oportunidad, Mercurio vio a dos serpientes luchando y las separó pacíficamente con el caduceo. No debe confundirse el caduceo con la vara de Esculapio, símbolo de la medicina.

¿En qué se basó Levi para dibujar a Baphomet? Se inspiró en descripciones griegas de la “Cabra de Mendes”. De hecho, Levi mismo en su libro llama al ser tanto “Cabra de Mendes” como “Baphomet, la Cabra Sabática”. Mendes es el nombre griego de una ciudad egipcia que constituía el epicentro al culto al dios Banebdjedet, un dios con cabeza de cabra. Banebdjedet, sin embargo, no era un dios malvado: ese aspecto se debe a mero prejuicio cristiano.


Pentagrama con cabra Baphomet
Pentagrama con cabra de 1897.
Adopción moderna
El ocultista inglés Aleister Crowley adoptó a Baphomet como símbolo de fertilidad y de unión de opuestos. Lo entendió como “el ser original”, que era bisexual, y lo llamó “un símbolo de Magia(K) verdadera”. Crowley además usó el nombre Baphomet como su propio apodo. En el libro de Thoth, Crowley identifica a Baphomet con la carta del Diablo del tarot y al dios griego Pan. Esto, sumado a la mala fama tanto de Crowley como de Baphomet reforzó la idea cristiana de que ambos estaban relacionados con Satán.

Finalmente, Anton LaVey al fundar la Church of Satan en Estados Unidos (y con ella al “satanismo laveyano”) eligió a Baphomet como símbolo máximo de la nueva organización, dentro del pentagrama invertido. El pentagrama invertido con la imagen de la cabra sabática proviene del libro “La llave de la magia negra” (1897), del ocultista francés Stanislas de Guaita. LaVey creó una variante de ese diseño y lo registró como logo de la nueva iglesia.

Mas recientemente, Baphomet ha adquirido popularidad internacional gracias a la creación de una escultura de bronce por parte de The Satanic Temple, una institución satanista estadounidense dedicada al activismo político y la difusión de los valores del Satanismo. En la serie de Netflix Chilling Adventures of Sabrina (conocida como El mundo oculto de Sabrina en Latinoamérica y Las escalofriantes aventuras de Sabrina en España​) se puede ver una estatua muy similar.

domingo, 29 de agosto de 2021

Jeff Foster - Creación y Destrucción del Karma.

 

“La ley es simple. Cada experiencia se repite o se sufre hasta que la experimentas adecuada y completamente por primera vez.“
Ben Okri


Justo en el momento en que tenemos un encuentro con el enojo, con la tristeza, con el miedo, con la duda, con el dolor, en su estado puro, no filtrado y completamente natural; sin el intento de evitarlo, ni de adormecernos ante él, sin manipularlo de alguna forma, sin convertirlo en nuestro enemigo, ese ciclo del karma relacionado a ese aspecto en particular de la experiencia, se rompe.



Cuando hay resistencia hacia lo que ya es, cuando se trata de evitar lo que surge en la vida, cuando se rechaza alguna experiencia, cuando uno se rehúsa a convivir con ESTO tal y como es, ese enojo puro, natural, se solidifica como "mi enojo”, y nace entonces una identidad (falsa). Ahora me identifico como “el que está enojado” (o “el que está frustrado” o “el miedoso”, y así sucesivamente.) He olvidado que soy el vasto espacio de consciencia en donde todas las sensaciones y sentimientos tienen el absoluto permiso de surgir. Olvidé que lo que realmente soy es por naturaleza algo no identificable e incapaz de juzgar… ¡sin tener que “intentar” serlo! Olvido mi verdadera identidad como la vida misma. Olvido la vastedad y me identifico como una “cosa” muy limitada, un objeto dentro del tiempo y el espacio. Es aquí donde nace el karma. Y donde comienza la violencia.

La historia del karma, la historia de la causa y el efecto, es la historia de “este objeto o persona HIZO que me enojara”. Repito la historia una y otra vez, me la repito a mí y a los demás, a través de mis palabras y mis acciones. Estoy inconscientemente jugando el papel de “la persona enojada”, y entonces ¡ahora voy por todos lados buscando cosas y personas con QUIEN enojarme! Árboles, autos, animales, palabras - cualquier cosa se vale. Si no hubiera objetos o personas con QUIEN enojarme ¿cómo podría yo reconocerme como “el enojado”? ¡Por eso creo que debo alimentar esa identidad! Me protejo a mí mismo de la muerte de esa identidad proyectando mi enojo hacia todo y todos los que veo. Ahora viene hacia mí un momento eterno de enojo y así es como el ciclo comienza. Me identifico como una persona separada.

Años después podría yo seguir regurgitando la misma historia, repitiendo la experiencia incansablemente, reconstruyendo la historia de “yo y mi enojo” y la justificación de porqué estoy enojado, lo mal que todo salió, lo terrible que tal o cual persona hizo. Puedo repetir esto a mis hijos y ellos lo repetirán a sus hijos y la identificación pasará a través de las generaciones, y el círculo del prejuicio y violencia se mantendrá intacto. Ese es el verdadero significado de la reencarnación. Y todo esto continúa hasta que el ciclo se rompe, en un solo momento, a través de la profunda aceptación de lo que surge. El Amor, en el sentido profundo de la palabra, destruye el karma.

En la absoluta aceptación, esa energía pura de vida que llamamos “enojo” (o miedo, o dolor…) es aceptada profundamente conforme surge en el momento, y es reconocida como yo mismo. Esa sensación natural está siendo profundamente aceptada aquí para que viva su breve existencia y muera en su debido tiempo. La etiqueta “enojo” ni siquiera tiene la necesidad de surgir, ya que ninguna etiqueta es necesaria en el misterio de esto. Y estas etiquetas, si es que llegan a aparecer, son también bienvenidas como parte del misterio. La sensación es bienvenida, y tiene permiso de estar, y permiso de pasar con su dulce forma. La intensidad de la vida se recibe con un bello abrazo.

Los pensamientos, sensaciones y sentimientos surgen en el océano que somos, los “hijos” de la consciencia, como yo les llamo - sí, ¡la consciencia es el padre supremo! - no se abortan, no se les aplica la eutanasia, no son negados. Se les honra. Se les reconoce en presencia. Nunca se convierten en enemigos. Y así, nunca nos identificamos como seres limitados. “El enojado” jamás nace - sólo hay un momento de enojo. “El frustrado” nunca tiene porqué surgir - sólo surge un momento de frustración. “La víctima del dolor” jamás tiene la oportunidad de echar sus raíces - hay sólo esa fuerte sensación a la que llamamos “dolor”. Y todas esas olas surgen y se disuelven en el inmenso océano que somos, nunca se vuelven “permanentes”. “El herido” se reconoce ahora por la imagen transitoria que realmente es. “La víctima” es sólo una historia, aquí en la vastedad que tú eres. El recuerdo de esta vastedad - que es la vastedad que nos compone a todos - reverbera a través de las generaciones. El karma nunca se crea y de la misma forma tampoco se transmite. Tú no te reúnes con tus seres amados como “la persona enojada” o “el herido” o “el temeroso”, sino como la vastedad ilimitada en donde la ira, el miedo, el dolor, la duda, en donde toda energía tiene permiso de surgir y desaparecer. Sanándote a ti mismo de una identificación errónea, otros sanarán automáticamente gracias a “ti”. El karma ya no se “genera” y así, el ciclo se rompe.

Un momento presente no es sólo un momento presente. Es precioso y sagrado y está preñado de potencial.

Es una invitación para liberar a tus seres queridos de “ti”, ahora y en las generaciones futuras al dejar de participar en la creación del karma.

Liberándote a ti de esa manera, liberas al universo para siempre.

https://www.facebook.com/dahara.vidya

Jeff Foster

lunes, 9 de agosto de 2021

HONGOS O CARNE DE LOS DIOSES.

 

Los hongos eran 'carne de los dioses' para la civilización azteca


Sus propiedades alucinógenas servían para tener una comunicación con las deidades o predecir el futuro


Para los aztecas, los hongos alucinógenos eran un alimento sagrado al que identificaban como carne o alimento de los dioses, mismos que les provocaban alucinaciones y visiones de las deidades que veneraban.

En su lengua nativa los llamaban teonanacatl, cuya etimología proviene de las voces teotl, "Dios", y nanacatl, de nacatl, "alimento".

"Tenían otra manera de embriaguez que los hacía más crueles (…) a estos hongos los llamaban en su lengua teonanacatl, que quiere decir carne de Dios, del demonio que ellos adoraban", escribió fray Toribio de Benavente, conocido como Motolinia.

Algunas referencias históricas los describen como medicinales contra la fiebre y la gota.

Francisco Hernández, protomédico del Nuevo Mundo, describió tres tipos: unos que provocaban ataques de risa incontrolable (teyhuintli), los que provocaban imágenes de todo tipo, "como guerras e imágenes de demonios", y los preferidos por los príncipes para sus fiestas y banquetes, quienes los "procuran en vigilias imponentes y terribles que duran toda la noche".

En México existen 24 hongos con propiedades alucinógenas, pero para los investigadores, los hongos más consumidos por los aztecas pudieron ser el Psilocybe mexicana (Pajarito), Psilocybe aztecorum (Niño de las Aguas), Psilocybe zapotecorum (Hongo de la Corona de Cristo), Psilocyve cubensis (San Isidro), Cordyceps capitata (Hombrecitos) y Dictyophora indusiata (Velo de Novia), todos con efectos según la carga de alcaloides derivados de triptaminas, psilocibina y psilocina.

Algunos como el Hongo de la Corona de Cristo y el Pajarito eran utilizados para invocar a los dioses, platicar con los difuntos o predecir el futuro. El conocido como Niño de las Aguas tenía efectos meramente alucinógenos.

La proliferación de los hongos generalmente se registra en la Ciudad de México, Morelos, Puebla y Oaxaca.

Este es un frgmento de un artículo publicado en la edición de abril de 2013 de la revista QUO, que es parte de Grupo Expansión, una empresa de Time Inc. La firma edita en México 17 revistas y 11 sitios de internet, entre ellos CNNMéxico.com.

domingo, 27 de junio de 2021

LA PROFECÍA DE LOS Q'EROS, LOS SABIOS NATIVOS DE LOS ANDES




"Cuando suficientes Semillas estén despiertas, liberadas del miedo y de otros aspectos negativos del tercero y cuarto nivel de conciencia, las semillas del quinto nivel podrán brotar dentro de la humanidad y formar un Todo".

Los Q'eros...Los hermanos mayores... Buscaron refugio en las montañas a más de 4.200 metros de altitud, refugiándose de los invasores.

Ahí permanecieron durante 500 años ...han custodiado el conocimiento original y la sagrada profecía sobre un gran cambio EL PACHAKUTEK esperando el momento en que este mundo, daría un giro, retornando la armonía y poniendo fin a la época de caos y desorden.

"Os hemos estado esperando durante 500 años".

Ellos también nos dicen que, el Amor y la Compasión, serán las fuerzas que guíen la unión de los pueblos.


Los nuevos guardianes de la Tierra, vendrán de occidente y, aquellos que han causado un mayor impacto en la Madre Tierra, ahora tienen la responsabilidad de rehacer la relación con Ella, después de rehacerse a sí mismos".

La profecía sostiene que Norteamérica proporcionará la fortaleza física, Europa aportará el aspecto mental y el corazón, será dado por Sudamérica.

Con esto, las profecías son alentadoras, se refieren al final de un tiempo tal como lo hemos conocido hasta ahora, es el fin de un modo de pensar, un modo de ser, una forma de relacionarse con la naturaleza y entre los seres.

Los incas esperan el emerger de una nueva era dorada, aunque también mencionan cambios tumultuosos en la Tierra y en la psique de las personas para re-definir las relaciones y la espiritualidad.

El Gran Cambio ya ha empezado y trae la promesa de un nuevo ser humano

Dicen que, debemos morir ante los viejos modelos de espiritualidad para abrirnos a la auto-renovación, convirtiéndonos en parteras y parteros de una nueva forma de pensar y actuar.

Necesitamos re-aprender a honrar y respetar a la Madre Tierra, al Padre Sol, a las Hermanas Estrellas, descubrir y respetar a todo y todos y así, poder hacer un salto cuántico hacia aquello en lo que nos estamos convirtiendo, todos juntos.

Sus profecías dicen que estamos terminando el tiempo de la transición y comenzará a manifestarse el quinto nivel de conciencia , luego de este cambio aparecerá el sexto nivel de conciencia y, la época dorada de la humanidad, comenzará poco a poco, paso a paso.

La época dorada anunciará los principios del séxto Sol, ese será el tiempo de los "niños de la Luz" que estarán completamente despiertos.

La profecía anuncia que, cuando se alcance el quinto nivel de conciencia, ésto se hará de forma colectiva y simultánea.