jueves, 15 de marzo de 2018

MANIPULACIÓN ARCONTE MATRIX.

Desde los albores de la humanidad o más, tenemos constancia de estos “seres”, simplemente con ser un curioso Universal e ir revisando las escrituras antiguas de las distintas razas la cantidad de imágenes, grabados en piedra e historias que han pasado de una generación a otra ya nos dan una idea de que y quienes eran estos Arcontes.
La mayor información sobre estos entes malvados y crueles nos las brindan las escrituras Gnósticas, gracias a ellos tenemos mucha más información, de quienes son y sus formas sutiles de cambiar nuestra realidad.
Pero ubiquémonos un poco.

Quienes eran los Gnósticos.

Es el nombre que los eruditos usan para catalogar un sistema de enseñanzas derivadas de las escuelas mistéricas de la antigüedad antes de Cristo.
Desde sus inicios el gnosticismo se topó con la brutal represión y persecución de la religión cristiana cuándo esta se convirtió en la religión oficial con el papa TEODOSIO en el siglo IV.
De igual forma que el catarismo posteriormente, en la Edad Media, fue violenta y vilmente borrado de la faz de la Tierra.

Gnosticismo:

El gnosticismo agrupa las diversas formas del pensamiento religioso en el imperio romano entre el siglo I antes de J.C. y el IV después de J.C., cuyo hogar principal fue Alejandría.
Donde crearon la gran biblioteca del saber y donde se almacenaban toda la historia de la humanidad y en especial sobre los Arcontes, Entenderéis ahora porque sufrió la ira del fuego y su destrucción….
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Ellos tenían muy claro quiénes eran y su misión en la tierra, sus formas de vida están muy marcadas por la dualidad entre la materia, que se rechaza, y el espíritu.
El por eso que el pensamiento gnóstico fue declarado herético por la Iglesia, porque no busca la materia si no la espiritualidad y eso, claro, a la Santa Madre iglesia no le interesa, ¿Por qué?…
Es curioso que la única fuente de información que hemos tenido durante bastante tiempo sea gracias a la propia iglesia, aunque si nos paramos a pensar no es tan raro si lo que se pretende es reescribir la historia y puesto que no hay nadie para contradecirlos y si lo hay lo hacen desaparecer, pueden contar lo que les la gana con la garantía de que es palabra de dios, o mejor dicho del demiurgo.
La Gnosis, o conocimiento interior, era un sendero de misticismo en el que los iniciados en las escuelas mistéricas exploraban la psique y el cosmos en general.
Por medio de distintas técnicas desarrollaron habilidades ocultas y una visión cosmológica centrada en una Deidad femenina llamada, La Divina Sofía.
Gracias a su conexión cosmológica descubrieron que la tierra estaba parasitada, invadida, controlada y manejada por unos seres inorgánicos, Los Arcontes que casualmente aparecieron en nuestro sistema solar antes de la formación de la tierra.
Debido a los tropecientos* Eones (Un Eón es igual a mil millones de años) que estos seres llevan de ventaja a otras razas de la galaxia, ya se creen los privilegiados de la misma y sus dueños, aplican el ahhh!!!, a ver llegado antes,,, como si estuviéramos en disputa de una cancha o terreno de juego. (Tropecientos* Muchos, Cantidad, la tira, la reostia de tiempo).

Pero quienes o que son los Arcontes.

Si nos vamos a la Wikipedia nos encontramos lo siguiente.
Arconte: es una palabra griega que significa MANDO o DIRIGENCIA, Utilizado con frecuencia como título de un determinado cargo público en un gobierno.
En la antigua Grecia los Arcontes eran magistrados y ocupaban los puestos más importantes del gobierno de la ciudad.
Si nos vamos a las escrituras Gnósticas nos dicen que son seres inorgánicos que emergieron en el Sistema Solar antes de la formación de la tierra. Son ciborgs, maquinas orgánicas habitando este sistema planetario el cual es descrito como el mundo virtual o la Matrix, (stereoma, la copia), ellos construyen por imitación las formas geométricas emanadas del (Pleroma, el original) reino de los Generadores, los Dioses Cósmicos.
Según la ciencia noética de las Escuelas de Misterio, los Arcontes son una fuerza alienígena que invade subliminalmente a la mente humana y desvía nuestra inteligencia lejos de sus intenciones apropiadas y sanas.
Su mayor delito es su intervencionismo en nuestra evolución, en vez de dejarnos caminar a nuestro propio albedrío.
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Nosotros tenemos la probabilidad de equivocarnos por nosotros mismos, de eso se trata el aprendizaje y poder corregirlo, incluso pidiendo perdón si es el caso, aunque no siempre se haga, por desgracia, si supiéramos lo placentero que resulta lo haríamos mas a menudo, pero sobre todo lo que uno avanza en su camino hacia el final del juego.
Resumiendo, los Arcontes son parásitos psico-espirituales. Pero como hijos del Eón Sophia ellos son también nuestros parientes cósmicos, O lo que es lo mismo, ¿nuestros primos?, Si tratan así a la familia, no quiero pensar lo que son capaces de hacerle a los que no lo son, miedito me da.
Estos seres tienen la capacidad de intervenir nuestras mentes implantándonos su software y a través del operar en nuestro sistema mental, Inculcándonos el miedo, terror, pánico, angustia, odio, ira, egoísmo, envidia, lujuria, etc., etc., en resumidas palabras, todo lo malo del ser humano.
Si amigos yo soy de los que piensan que el ser humano es puro de nacimiento, sin maldad, nuestro ordenador biomolecular viene solamente cargado con el sistema operativo, sin programas solo el software y los programas básicos para el funcionamiento de la U.D.C., (Unidad De Carbono, Tú, Yo, Nosotros.) somos la consecuencia de toda la serie de programas basura y sus respectivas actualizaciones que nos meten y que nos hacer ser como realmente no somos.
Esa es una de tus misiones en esta realidad, Tienes que volver tu maquina a parámetros de fábrica y resetear toda la U.D.C., Para comenzar a llenarla de lo que realmente es importante para tu evolución como persona y ser humano, además de saber que misión te a traído a esta realidad.

¿Cómo nos manipulan los Arcontes?

Los Arcontes nos manipulan a través de los sistemas autoritarios, las religiones, la cultura, la Justicia, la información, el deporte, la música (con esto no quiero decir que la música sea mala, al contrario, pero ellos si saben aprovecharse de este poder) en definitiva todo lo que nos rodea y hace que los humanos nos volvamos en contra de nuestro potencial divino y violemos la simbiosis de la naturaleza.
Los Gnósticos nos enseñaron que los Arcontes explotan nuestra tendencia de dejar que nuestros errores se vayan sin corregir.

¿Cómo nos dejamos manipular por los Arcontes?

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Aceptando todos sus programas mentales y adoptando la inteligencia alienígena como si fuese propia.
Disponen de una amplia gama de programas para satisfacer a todas las U.D.C. y si no, lo crean gracias a su tecnología súper avanzada.
Sus formas de manipulación son extremadamente sutiles, pero no indetectables.
Se dice que los Arcontes sienten intensa envidia hacia la humanidad, porque nosotros poseemos el alma de la cual ellos carecen, Porque vienen de la imperfección, cierto es que nosotros tenemos sus mismas cualidades, pero a la vez llevamos en nuestro interior la semilla del creador, la perfección y aquí es donde surge ese tira y afloja interior para ver cuál de ellas se hace con el control.
Gracias al creador todo esto está cambiando y hoy contamos con amplia documentación sobre estos seres y sus maquiavélicas formas de actuar contra la humanidad, hoy disponemos de defensas y lo que es mejor de formas de contraatacar.
Sobre todo esto nos mantiene bien informados el profesor John Lash (académico Estadounidense) un estudioso de las enseñanzas Gnósticas y gracias al cual tenemos mucha información que hoy os compartimos.
Jacques Lacarriere en su libro “Los Gnósticos”, nos sugiere que los Gnósticos detectaron la fase humanizada de los Arcontes en todas las estructuras autoritarias y sistemas que niegan autenticidad y auto-determinación para el individuo.
El argumenta que los gnósticos reconocían, “el carácter fundamentalmente corrupto de todas las empresas humanas e instituciones: tiempo, historia, poderes, estados, religiones, razas, naciones…”
Como veis el carácter actual de esta sociedad ha cambiado poco desde los tiempos de los Gnósticos allá por el año -1 al 4, si parece que el texto antes mencionado se acabara de escribir en estos días, no tenéis más que echar un vistazo a vuestro alrededor para daros cuenta que nos es que la corrupción lo halla inundado todo,,, si no que todo es corrupción, desde ciertas esferas de poder me refiero.
Estos seres aplican la teoría de si te funciona, pa que cXXX lo vamos a cambiar y valla sí les funciona, así llevamos más de 2000 años y creo que va siendo momento de cambiar esto o ¿no?
Mucha de la información que aquí os contamos está basada en los Códices de NAG HAMMADI.
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Que son los Códices de NAG HAMMADI.

Por lo rocambolesco de la historia vamos a contar como se descubrieron los Códices de NAG HAMMADI.
Esta historia la conocimos 30 años después de su descubrimiento y se la debemos a la CAUSUALIDAD y al señor Mohammed Ali Samman.
El bueno del Sr Ali había salido para buscar fertilizante natural, (aunque creamos más bien que fue a fabricarlo, pero este dato es pura suposición.) en una montaña próxima a su aldea, Mohammed Ali Samman desenterró accidentalmente una jarra de tierra roja, de un metro de alto.
Dudando antes de romperla (podía haber sido la vivienda de un espíritu maligno) la codicia y la curiosidad se apoderaron de él y sucumbió a la tentación.
Pero en lugar del oro tan esperado y que le hubieran venido de perlas al hombre, estaba más tieso que el flequillo de Ken Carson (el novio ficticio de Barbie) por el contrario solo descubrió una docena de libros encuadernados en estuches de cuero marrón, que se llevó a su casa de al-Qasr.

La biblioteca de Nag Hammadi:

El conjunto de los libros se basa en textos religiosos y herméticos, obras de sentencias morales, escritos apócrifos y más curiosamente todavía de una reescritura de la República de Platón.
Además del interés de los manuscritos sobre la historia del libro (son los más antiguos conocidos hoy día) y la paleografía copta, representan un testimonio capital para la historia de la filosofía y del cristianismo primitivo.
Su análisis, no obstante, es muy difícil puesto que no conocemos ni a sus autores, ni las circunstancias, ni los lugares de su redacción.
Por el contrario, se pueden considerar hoy día como decisivos para la investigación sobre el gnosticismo de los primeros tiempos.
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Los textos religiosos llamados “gnósticos” proponen interpretaciones y rituales cristianos diferentes de los oficializados en el año 325, que habían sido rechazados inmediatamente como heréticos. Por estas razones fueron reunidos, protegidos y guardados por las comunidades llamadas “marginales”.
La gnosis significa el conocimiento. Los gnósticos tenían una relación completamente diferente con respecto a los textos que los cristianos, en el sentido en que no daban ninguna importancia a la historicidad, sino al sentido esotérico.
Los gnósticos enfocaban entonces las cosas divinas como un conocimiento interior y secreto, transmitido por la tradición y por la iniciación.
La biblioteca de Nag Hammadi ofrece numerosos testimonios de estas corrientes gnósticas que pretendían contener una enseñanza, sin dejar de inspirarse en el Antiguo Testamento.
Dentro del cuerpo de la biblioteca se encontraban libros denominados “herméticos” que se inscribían en la tradición del Corpus Hermeticum.
La biblioteca consta de 13 libros, denominados códice, según el nombre científico dado a todo conjunto de hojas plegadas y cosidas juntas. Estos libros representan los especímenes más antiguos que conocemos hoy.
Los Arcontes son los servidores del Demiurgo, el formador de la materia.


Armando Rodríguez Morales 
Soberano de la República Errante MENDA LERENDA. 
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jueves, 8 de marzo de 2018

Sí existe el Más Allá - Elizabeth Kübler-Ross.

Elizabeth Kübler-Ross: La connotada científica que confirmó que sí existe el Más Allá.

Esta médico y psiquiatra suiza recabó centenares de testimonios de experiencias extracorporales, lo que la llevó a concluir que “la muerte no era un fin, sino un radiante comienzo”.
La doctora suiza Elizabeth Kübler-Ross se convirtió en el siglo XX en una de las mayores expertas mundiales en el tétrico campo de la muerte, al implementar modernos cuidados paliativos con personas moribundas para que éstas afrontaran el fin de su vida con serenidad y hasta con alegría (en su libro “On death and dying”, de 1969, que versa sobre la muerte y el acto de morir, describe las diferentes fases del enfermo según se aproxima su muerte, esto es, la negación, ira, negociación, depresión y aceptación). Sin embargo, esta médico, psiquiatra y escritora nacida en Zurich en 1926 también se transformó en una pionera en el campo de la investigación de las experiencias cercanas a la muerte, lo que le permitió concluir algo que espantó a muchos de sus colegas: sí existe vida después de la muerte.
La férrea formación científica de esta doctora, que se graduó en psiquiatría en Estados Unidos, recibiendo posteriormente 23 doctorados honoríficos, se pondría a prueba luego de que a lo largo de su prolongada práctica profesional los enfermos moribundos a los que trataba le relataran una serie de increíbles experiencias paranormales, lo que la motivó a indagar si existía el Más Allá o la vida después de la muerte. Así, se dedicó a estudiar miles de casos, a través del mundo entero, de personas de distinta edad (la más joven tenía dos años, y la mayor, 97 años), raza y religión, que habían sido declaradas clínicamente muertas y que fueron llamadas de nuevo a la vida.
Elizabeth-Kubler-Ross-1“El primer caso que me asombró fue el de una paciente de apellido Schwartz, que estuvo clínicamente muerta mientras se encontraba internada en un hospital. Ella se vio deslizarse lenta y tranquilamente fuera de su cuerpo físico y pronto flotó a una cierta distancia por encima de su cama. Nos contaba, con humor, cómo desde allí miraba su cuerpo extendido, que le parecía pálido y feo. Se encontraba extrañada y sorprendida, pero no asustada ni espantada. Nos contó cómo vio llegar al equipo de reanimación y nos explicó con detalle quién llegó primero y quién último. No sólo escuchó claramente cada palabra de la conversación, sino que pudo leer igualmente los pensamientos de cada uno. Tenía ganas de interpelarlos para decirles que no se dieran prisa puesto que se encontraba bien, pero pronto comprendió que los demás no la oían. La señora Schwartz decidió entonces detener sus esfuerzos y perdió su conciencia. Fue declarada muerta cuarenta y cinco minutos después de empezar la reanimación, y dio signos de vida después, viviendo todavía un año y medio más. Su relato no fue el único. Mucha gente abandona su cuerpo en el transcurso de una reanimación o una intervención quirúrgica y observa, efectivamente, dicha intervención”.
La doctora Kübler-Ross añade que “otro caso bastante dramático fue el de un hombre que perdió a sus suegros, a su mujer y a sus ocho hijos, que murieron carbonizados luego que la furgoneta en la que viajaban chocara con un camión cargado con carburante. Cuando el hombre se enteró del accidente permaneció semanas en estado de shock, no se volvió a presentar al trabajo, no era capaz de hablar con nadie, intentó buscar refugio en el alcohol y las drogas, y terminó tirado en la cuneta, en el sentido literal de la palabra. Su último recuerdo que tenía de esa vida que llevó durante dos años fue que estaba acostado, borracho y drogado, sobre un camino bastante sucio que bordeaba un bosque. Sólo tenía un pensamiento: no vivir más y reunirse de nuevo con su familia. Entonces, cuando se encontraba tirado en ese camino, fue atropellado por un vehículo que no alcanzó a verlo. En ese preciso momento se encontró él mismo a algunos metros por encima del lugar del accidente, mirando su cuerpo gravemente herido que yacía en la carretera. Entonces apareció su familia ante él, radiante de luminosidad y de amor. Una feliz sonrisa sobre cada rostro. Se comunicaron con él sin hablar, sólo por transmisión del pensamiento, y le hicieron saber la alegría y la felicidad que el reencuentro les proporcionaba. El hombre no fue capaz de darnos a conocer el tiempo que duró esa comunicación, pero nos dijo que quedó tan violentamente turbado frente a la salud, la belleza, el resplandor que ofrecían sus seres queridos, lo mismo que la aceptación de su actual vida y su amor incondicional, que juró no tocarlos ni seguirlos, sino volver a su cuerpo terrestre para comunicar al mundo lo que acababa de vivir, y de ese modo reparar sus vanas tentativas de suicidio. Enseguida se volvió a encontrar en el lugar del accidente y observó a distancia cómo el chofer estiraba su cuerpo en el interior del vehículo. Llegó la ambulancia y vio cómo lo transportaban a la sala de urgencias de un hospital. Cuando despertó y se recuperó, se juró a sí mismo no morirse mientras no hubiese tenido ocasión de compartir la experiencia de una vida después de la muerte con la mayor cantidad de gente posible”.
La doctora Kübler-Ross añadió “que investigamos casos de pacientes que estuvieron clínicamente muertos durante algunos minutos y pudieron explicarnos con precisión cómo los sacaron el cuerpo del coche accidentado con dos o tres sopletes. O de personas que incluso nos detallaron el número de la matricula del coche que los atropelló y continuó su ruta sin detenerse. Una de mis enfermas que sufría esclerosis y que sólo podía desplazarse utilizando una silla de ruedas, lo primero que me dijo al volver de una experiencia en el umbral de la muerte fue: «Doctora Ross, ¡Yo podía bailar de nuevo!», o niñas que a consecuencia de una quimioterapia perdieron el pelo y me dijeron después de una experiencia semejante: «Tenía de nuevo mis rizos». Parecían que se volvían perfectos. Muchos de mis escépticos colegas me decían: «Se trata sólo de una proyección del deseo o de una fantasía provocada por la falta de oxígeno.» Les respondí que algunos pacientes que sufrían de ceguera total nos contaron con detalle no sólo el aspecto de la habitación en la que se encontraban en aquel momento, sino que también fueron capaces de decirnos quién entró primero en la habitación para reanimarlos, además de describirnos con precisión el aspecto y la ropa de todos los que estaban presentes”.
La muerte no existe
La doctora Kübler-Ross aseguró que después de investigar estos casos concluyó que la muerte no existía en realidad, pues ésta sería no más que el abandono del cuerpo físico, de la misma manera que la mariposa deja su capullo de seda. ”Ninguno de mis enfermos que vivió una experiencia del umbral de la muerte tuvo a continuación miedo a morir. Ni uno sólo de ellos, ni siquiera los niños. Tuvimos el caso de una niña de doce años que también estuvo clínicamente muerta. Independientemente del esplendor magnífico y de la luminosidad extraordinaria que fueron sido descritos por la mayoría de los sobrevivientes, lo que este caso tiene de particular es que su hermano estaba a su lado y la había abrazado con amor y ternura. Después de haber contado todo esto a su padre, ella le dijo: «Lo único que no comprendo de todo esto es que en realidad yo no tengo un hermano.» Su padre se puso a llorar y le contó que, en efecto, ella había tenido un hermano del que nadie le había hablado hasta ahora, que había muerto tres meses antes de su nacimiento”.
La doctora agregó que “en varios casos de colisiones frontales, donde algunos de los miembros de la familia morían en el acto y otros eran llevados a diferentes hospitales, me tocó ocuparme particularmente de los niños y sentarme a la cabecera de los que estaban en estado crítico. Yo sabía con certeza que estos moribundos no conocían ni cuántos ni quiénes de la familia ya habían muerto a consecuencia del accidente. En ese momento yo les preguntaba si estaban dispuestos y si eran capaces de compartir conmigo sus experiencias. Uno de esos niños moribundos me dijo una vez: «Todo va bien. Mi madre y Pedro me están esperando ya.» Yo ya sabía que su madre había muerto en el lugar del accidente, pero ignoraba que Pedro, su hermano, acababa de fallecer 10 minutos antes”.
La luz al final del túnel
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La doctora Kübler-Ross explicó que después que abandonar el cuerpo físico y de reencontrarse con aquellos seres queridos que partieron y que uno amó, se pasa por una fase de transición totalmente marcada por factores culturales terrestres, donde aparece un pasaje, un túnel, un pórtico o la travesía de un puente. Allí, una luz brilla al final. “Y esa luz era más blanca, de una claridad absoluta, a medida que los pacientes se aproximaban a ella. Y ellos se sentían llenos del amor más grande, indescriptible e incondicional que uno se pudiera imaginar. No hay palabras para describirlo. Cuando alguien tiene una experiencia del umbral de la muerte, puede mirar esta luz sólo muy brevemente. De cualquier manera, cuando se ha visto la luz, ya no se quiere volver. Frente a esta luz, ellos se daban cuenta por primera vez de lo que hubieran podido ser. Vivían la comprensión sin juicio, un amor incondicional, indescriptible. Y en esta presencia, que muchos llaman Cristo o Dios, Amor o Luz, se daban cuenta de que toda vuestra vida aquí abajo no es más que una. Y allí se alcanzaba el conocimiento. Conocían exactamente cada pensamiento que tuvieron en cada momento de su vida, conocieron cada acto que hicieron y cada palabra que pronunciaron. En el momento en que contemplaron una vez más toda su vida, interpretaron todas las consecuencias que resultaron de cada uno de sus pensamientos, de sus palabras y de cada uno de sus actos. Muchos se dieron cuenta de que Dios era el amor incondicional. Después de esa «revisión» de sus vidas ya no lo culpaban a Él como responsable de sus destinos. Se dieron cuenta de que ellos mismos eran sus peores enemigos, y se reprocharon el haber dejado pasar tantas ocasiones para crecer. Sabían ahora que cuando su casa ardió, que cuando su hijo falleció, cuando su marido fue herido o cuando sufrieron un ataque de apoplejía, todos estos golpes de la suerte representaron posibilidades para enriquecerse, para crecer”.
La especialista, en este punto, hizo una recomendación a todos aquellos que sufren el trance de tener cerca a algún ser querido a punto de morir. “Deben saber que si se acercan al lecho de su padre o madre moribundos, aunque estén ya en coma profundo, ellos oyen todo lo que les dicen, y en ningún caso es tarde para expresar «lo siento», «te amo» o alguna otra cosa que quieran decirles. Nunca es demasiado tarde para pronunciar estas palabras, aunque sea después de la muerte, ya que las personas fallecidas siguen oyendo. Incluso en ese mismo momento se pueden arreglar «asuntos pendientes», aunque éstos se remonten a diez o veinte años atrás. Se pueden liberar de su culpabilidad para poder volver a vivir ellos mismos”.
La “conciencia cósmica “ de la doctora Kübler-Ross
La doctora Elizabeth Kübler-Ross, intrigada por todos estos asombrosos relatos, decidió una vez comprobar por sí misma su veracidad. Y, luego de ser inducida a una muerte artificial en un laboratorio médico de Virginia, experimentó dos veces estar fuera de su cuerpo. “Cuando volví a la conciencia tenía la frase «Shanti Nilaya», que por cierto no sabía qué significaba, dándome vueltas en mi cabeza. La noche siguiente la pasé sola, en una pensión aislada en medio del bosque de Blue Ridge Mountains. Allí, luego de sufrir inexplicables dolores físicos, fue gratificada con una experiencia de renacimiento que no podría ser descrita con nuestro lenguaje. Al principio hubo una oscilación o pulsación muy rápida a nivel del vientre que se extendió por todo mi cuerpo. Esta vibración se extendió a todo lo que yo miraba: el techo, la pared, el suelo, los muebles, la cama, la ventana y hasta el cielo que veía a través de ella. Los árboles también fueron alcanzados por esta vibración y finalmente el planeta Tierra. Efectivamente, tenía la impresión de que la tierra entera vibraba en cada molécula. Después vi algo que se parecía al capullo de una flor de loto que se abría delante de mí para convertirse en una flor maravillosa y detrás apareció esa luz esplendorosa de la que hablaban siempre mis enfermos. Cuando me aproximé a la luz a través de la flor de loto abierta y vibrante, fui atraída por ella suavemente pero cada vez con más intensidad. Fui atraída por el amor inimaginable, incondicional, hasta fundirme completamente en él. En el instante en que me uní a esa fuente de luz cesaron todas las vibraciones. Me invadió una gran calma y caí en un sueño profundo parecido a un trance. Al despertarme caí en el éxtasis más extraordinario que un ser humano haya vivido sobre la tierra. Me encontraba en un estado de amor absoluto y admiraba todo lo que estaba a mi alrededor. Mientras bajaba por una colina estaba en comunión amorosa, con cada hoja, con cada nube, brizna de hierba y ser viviente. Sentía incluso las pulsaciones de cada piedrecilla del camino y pasaba «por encima» de ellas, en el propio sentido del término, interpelándolas con el pensamiento: «No puedo pisaros, no puedo haceros daño», y cuando llegué abajo de la colina me di cuenta de que ninguno de mis pasos había tocado el suelo y no dudé de la realidad de esta vivencia. Se trataba sencillamente de una percepción como resultado de la conciencia cósmica. Me fue permitido reconocer la vida en cada cosa de la naturaleza con este amor que ahora soy incapaz de formular. Me hicieron falta varios días para volver a encontrarme bien en mi existencia física, y dedicarme a las trivialidades de la vida cotidiana como fregar lavar la ropa o preparar la comida para mi familia. Posteriormente averigué que “Shanti Nilaya» significa el puerto de paz final que nos espera. Ese estar en casa al que volveremos un día después de atravesar nuestras angustias, dolores y sufrimientos, después de haber aprendido a desembarazarnos de todos los dolores y ser lo que el Creador ha querido que seamos: seres equilibrados que han comprendido que el amor verdadero no es posesivo”.
La Dra. Elizabeth Kübler-Ross, luego que en 1995 sufriera una serie de apoplejías que paralizaron el lado derecho de su cara, falleció en Scottdale, Arizona, el 24 de agosto del 2004. Se enfrentó a su propia muerte con la valentía que había afrontado la de los demás, y con el coraje que aprendió de sus pacientes más pequeños. Sólo pidió que la despidieran con alegría, lanzando globos al cielo para anunciar su llegada.
En su lecho de muerte, por cierto, sus amigos y seres queridos le preguntaron si le temía a la muerte, a lo que ella replicó: «No, de ningún modo me atemoriza; diría que me produce alegría de antemano. No tenemos nada que temer de la muerte, pues la muerte no es el fin sino más bien un radiante comienzo. Nuestra vida en el cuerpo terrenal sólo representa una parte muy pequeña de nuestra existencia. Nuestra muerte no es el fin o la aniquilación total, sino que todavía nos esperan alegrías maravillosas”.


Fuente: guioteca.com

sábado, 3 de marzo de 2018

Estos Cuatro Elementos y Tú

No podemos cambiar nada en nuestra vida, si no cambiamos internamente. Pero para que una transformación interna ocurra plenamente, tiene que ser en cuatro áreas: En tus sueños, en tus pensamientos, en tus emociones y en tus acciones.
Y cada una de éstas áreas corresponde a uno de los cuatro elementos de los que se hablaba en antiguas tradiciones como las de Sumeria, Babilonia, India, Egipto, Grecia, China, Japón, la celta y la maya quiché. Todas esas tradiciones consideraban que todo lo que existe en el universo fue creado con cuatro elementos: Aire, fuego, agua y tierra.
Puedes darte cuenta que todos los días interactúas con estos cuatro elementos y que son vitales para tu existencia. Pero así como todos los días utilizas los cuatro elementos para cubrir tus necesidades externas, todos los días interactúas también con los cuatro elementos dentro de ti.
De acuerdo a las antiguas tradiciones, el aire se manifiesta dentro de nosotros a través de los pensamientos, la inteligencia y la comunicación. El agua se manifiesta a través de las emociones, los sentimientos y la espiritualidad. La tierra se manifiesta cuando se llevan a cabo todos los actos que primero pasan por tu mente. Y el fuego es la energía que crea y transforma todo lo que pasa en tu vida, a través de los sueños y la sexualidad, por ejemplo.

Para tener una vida plena y en equilibrio, es importante trabajar con los cuatro elementos. Y un ejemplo que podemos utilizar es el valor espiritual más importante que puede haber: EL AMOR.
Puedes encontrar el agua en aquellas emociones y sentimientos que normalmente asociamos con el amor. Sin embargo, el amor no termina ahí.
Es importante amar también con el aire. Dicho de otra forma, es importante amar con inteligencia, ya que de lo contrario, puedes terminar amando a lo idiota o a cualquier idiota, y eso sólo te puede traer sufrimiento. Pero esto no sólo aplica a las parejas. Cualquier padre y madre sabe que no todos sus hijos son iguales y que a cada uno hay que amarlo de manera distinta. Lo mismo se puede decir respecto a los amigos y a los enemigos. Amar sin la inteligencia y la comunicación del aire, no permite que el amor florezca.
También es importante amar con la tierra. Es decir, amar con obras, ya que si el amor se queda sólo en palabras o pensamientos, se lo lleva el aire. Frecuentemente pienso que esto es a lo que se refieren los budistas cuando hablan de la compasión. En mi opinión, compasión es precisamente amor en acción, ya que se traduce en actos muy concretos como darle de comer a alguien, regalarle tu tiempo, o ser paciente y empático con alguien cuando te insulta, por citar algunos ejemplos. La carta del Apóstol Santiago dice que “la fe sin obras es una fe muerta”, y creo que lo mismo podríamos decir en relación con el amor.

Asimismo, es importante amar con el fuego. Es decir, el amor siempre transforma lo que hay alrededor, Siempre crea algo nuevo. Así como el amor entre un hombre y una mujer puede tener como fruto un hijo, siempre que hay amor a algo o alguien se transforma el universo. Puede ser amor a un nuevo negocio, a un proyecto, a una idea o simplemente a una persona. Siempre que hay amor auténtico, de forma natural ese amor se manifiesta en forma de compromiso, y su fuego transformador altera el universo de la persona que lo expresa en su mundo.
Lo anterior lo podemos aplicar a otras áreas de nuestra vida. De nada sirve tomar la decisión de hacer algo (aire), si esa decisión no te hace feliz (agua), no la llevas a cabo (tierra), o si esa decisión no cambia tu vida (fuego).
Tal vez es por eso que en la medida que vamos avanzando en algún aspecto de nuestra vida, el universo nos presenta oportunidades de equilibrarnos creciendo en otras áreas. Es decir, si logras crear mucha riqueza (tierra), esa riqueza no servirá de mucho si no logras ser feliz con ella (agua), si no cambias tu forma de ver la vida (aire), y no aprendes a ayudar a los demás creando una diferencia en su vida (fuego).
Y es que estamos tan conectados que no se puede sanar por completo si no ayudas a los demás a que sanen un poco. No podemos crecer si no le ayudamos a los otros a que también crezcan.
 
Fuente:danielmendezantillon.com



jueves, 1 de marzo de 2018

Qué son los Registros Akáshicos?

A los Registros Akáshicos se les conoce también como: Libro de la Vida, Libro del Alma, Libro de los Recuerdos, Crónica Ákasha, Anales Akáshicos, Fuente de los Decretos, Memoria del Mundo, Memoria de la Mente Universal, La Eterna Tabla, Archivos Cósmicos de Creación o Libro del Tiempo.


Se hace referencia a los Registros en prácticamente todas las enseñanzas espirituales y religiosas. Su información se encuentra en las tradiciones de los pueblos más antiguos, remontándose hasta los semitas. La encontramos en los pueblos árabes, asirios, fenicios, babilonios y hebreos. Existía la creencia de que había una clase de tabletas celestiales que contenían la historia de la humanidad y que era una forma de información espiritual.

 En la antigüedad el acceso a los Registros estaba restringido a unos pocos iniciados, las clases sacerdotales de las diferentes culturas, con el fin de ayudar en el proceso evolutivo del ser humano.  Se consultaba en templos sagrados a través de sacerdotes o sacerdotisas.

En nuestro tiempo, un tiempo de transformación y conocimiento, los Registros Akashicos se abren a todos, están disponibles para toda la humanidad con el fin de favorecer su proceso evolutivo.
Para poder explicar lo que son, decimos metafóricamente, que es un libro donde todo está registrado.
Es una sustancia energética que todo lo impregna – éter - y que tiene registrada toda la experiencia de la vida. Una frecuencia vibracional a cuya energía es posible acceder para obtener aquella información que nos servirá en nuestro camino.
Los Registros Akáshicos son una base de información ilimitada, que contiene absolutamente todo desde el principio de los tiempos, desde el principio de la vida y de toda Vida. Es el conocimiento pasado, presente y posibilidades de futuro de todas las cosas.
Siendo así, también contienen por supuesto toda la información sobre nuestras vidas: cada palabra, cada pensamiento, cada emoción, cada acción de cada uno de nosotros a lo largo del tiempo. Contiene todas las posibilidades de nuestro desarrollo futuro, virtudes, misiones y dones.
En los Registros AkÁshicos se guarda toda la información kármica, la información que tiene que ver con las experiencias del espíritu, los aciertos y errores que tienen que equilibrarse a través de las encarnaciones.
Los Registros Akáshicos contienen el conocimiento presente y pasado, las experiencias y expresiones del recorrido del Alma, desde su inicio hacia adelante, así como todas las posibilidades de su futuro desarrollo. Hacen alusión a los recuerdos de nuestra alma, recuerdos que han sido guardados a través de todas las vidas que hemos atravesado.
Está todo el historial de los procesos por los que ha pasado el alma y que la han llevado a niveles cada vez más elevados de consciencia, así como las pruebas a las que ha sido sometida.
Acceder a los Registros Akáshicos supone tener información de todo el conocimiento de todas las cosas, desde las más cercanas a las más remotas o lejanas. Desde nuestra propia vida hasta el origen del Universo. Desde obtener respuestas al porqué nos suceden determinados acontecimientos en nuestra vida actual a cualquier acontecimiento de vidas pasadas.
Una lectura de Registros consiste en abrir el Registro del alma, permitiendo que llegue la información necesaria para nuestro progreso, avance y evolución.
Al acceder a los Registros, el consultante, a través del lector, obtiene la información que su Alma necesita comunicarle a la personalidad, por lo general atascada en el velo de la realidad, para que pueda evolucionar de acuerdo al Plan elegido por el Ser encarnado.
La información específica que concierne a vidas pasadas puede o no ser relevante. Lo realmente valioso, es en la guía, la orientación que se recibe para elaborar y trabajar mejor los patrones que están presentes en esta vida, las oportunidades para crecer y la dirección más apropiada a tomar en este momento.
Hacerse una lectura de Registro Akáshico implica tomar conocimiento de todas aquellas experiencias que pueden servirnos para desarrollarnos en el aquí y ahora, tomar contacto quizás con lo que eventualmente pudiéramos no estar haciendo para evolucionar y así poder corregirnos. Es una oportunidad única de reorientar nuestra vida hacia su verdadero camino, alivianando el karma que quizás no nos permite avanzar.
A través de los Registros Akáshicos se puede leer, como en un libro abierto, la totalidad de nuestras vidas: pasado, presente y futuro. Todo coexistiendo en un mismo plano y abarcando todos nuestros pensamientos, emociones, aprendizaje, luz y sombra. A través de su lectura, llegamos a conocernos más.  Intentamos ver cuáles son los patrones de comportamiento que nos hacen sentir separados de nuestra esencia. Podemos ver cuando empezaron esos síntomas de separación y podemos descubrir cómo quizás nos llegaron patrones erróneos a través de nuestro entorno y personas más cercanas, convirtiéndolos en nuestros y dificultando el fluir desde nuestra propia esencia para percibir y vivir la realidad. Una vez descubierto el origen, nuestros verdaderos sentimientos y pensamientos se abren paso hacia la vida que nos rodea.
Es difícil lograr un cambio cuando no nos conocemos. Por eso es importante tener información sobre las acciones y hechos pasados, pues todos tenemos patrones de comportamiento que se repetirán si no tenemos conocimiento de ello. Una vez que sabemos de dónde viene un determinado patrón, podemos cambiar nuestra respuesta ante una situación y vivirla de forma diferente.
Trabajar con los Registros es mirar profundamente en nuestro interior para liberar, sanar, comprender y amar, pues contienen la historia de cada chispa divina, que es nuestra alma desde el principio de los tiempos.
Todos tenemos la capacidad de conectar con los Registros Akáshicos. Todo el conocimiento está ahí para servirnos en nuestro camino evolutivo.
En esta Formación, aprenderás a conectar con los Registros Akáshicos, con los tuyos y con los de otros y se te darán herramientas para incluir el aspecto sanador en las Lecturas. 




Fuente: akashicos.com