lunes, 6 de julio de 2015

HIERBAS MEDICINALES Y LA CATÓLICA INQUISICIÓN.





Para el ardor de barriga, tomate asado y sin piel. Para el empacho, tapazán hervido.

Para los dolores, bálsamos de maguey, hule o tuna cocida.

La carne de nopal y la zarzaparrilla purifican la sangre, las cascaras de chícharo limpian los riñones y los piñones purgan intestinos.

Las flores de cinco dedos del árbol de las manitas, daban serenidad y coraje al corazón.

Los conquistadores encontraron estas novedades en México. Las llevaron a España, junto con otras hierbas, de nombres indígenas impronunciables, que bajaban la fiebre, mataban los parásitos, liberaban la orina trancada o anulaban el veneno de las serpientes.

La antigua farmacia Americana fue bien recibida en Europa.

Pero unos años después, la “Santa Inquisición” desató la cacería. La sabiduría de las plantas era un instrumento de brujas y demonios, disfrazados de médicos, que merecían el suplicio o la hoguera. Por debajo de sus ropajes exóticos, asomaban las pesuñas del Maligno.

Esos brebajes y esos ungüentos venían de América, del infierno, como los fuegos del chocolate y los humos del tabaco, que invitan a pecar en lecho ajeno, y como los hongos demoniacos, que los paganos comían para flotar en los aires por las malas artes de sus idolatrías.

Publicado por chamanesdelmundo.

EL CREADOR PROHIBE SER CRUEL CON LOS ANCIANOS.








El Creador dispuso



Que la gente viviera hasta la vejez.




 




Cuando una mujer envejece




Pierde las fuerzas y no puede trabajar.




 




Es malo ser cruel con nuestras abuelas.




 




El Creador prohíbe ser cruel con nuestros Ancianos.




 




Nosotros, los Cuatro Mensajeros,




Lo decimos.




 




El Creador dispuso que así fuera.




 




Una Anciana será como una niña otra vez




Y sus nietos la cuidarán.




 




Pues solo porque ella es, son ellos.




 




Así lo dijeron ellos y lo dijo él.




 




Así se dispuso.




 




HANSOME LAKE (seneca), hacia 1200

RITUAL PARA RECONOCER CUAL ES TU LUGAR EN LA TRAMA DE LA VIDA Y DEL SER

RITUAL PARA RECONOCER CUAL ES TU  LUGAR EN LA TRAMA DE LA VIDA Y DEL SER
Todos estamos conectados con la vida
a través de diversas cosas:
la sangre y la respiración,
los huesos y tendones,
los elementos y las estaciones...
por la esencia de todas las cosas.

Cada uno de nosotros,
existimos en el centro
de nuestro propio universo,
que es diferente para cada uno
y, sin embargo, compartido por todos.

A partir de este centro
puedes extenderte hacia afuera
para reconocer tu parentesco
con todos los seres vivos,
y estar en una relación de armonía con todos.

Experimentar esto es sentir
tanto una tremenda libertad
como una profunda sensación
de la gloriosa naturaleza de la vida.
Con el siguiente ejercicio podrás establecer y mantener este parentesco con la trama de toda la Creación:
Una aspecto central de la práctica chamánica es una íntima conexión con el mundo natural, tal como se concibe bajo la modalidad visionaria, y tal como lo ven nuestro cinco sentidos cotidianos: vista, oído, olfato, gusto y tacto. El ritual siguiente te permite reconocer cual es tu lugar en la trama de la vida y del ser.
- Empieza por buscar un lugar al aire libre o despeja un espacio dentro de tu hogar y ponte en el centro, mirando al Este. Cierra los ojos, respira profundo y relaja tus músculos todo lo que puedas.
- Ahora extiende tus sentidos hacia el Este, y reconócelo como el lugar de los principios, de la luz, del amanecer y de la primavera, de la nueva vida. Mientras respiras toma conciencia del aire entrando y saliendo de tus pulmones. Sin él, no puedes vivir. Reconoce como te sustenta el aire, y como sustenta a las aves que vuelan sobre él. Siente el hilo de la vida que te conecta con el Este, reconoce las energías que vienen a ti desde esta dirección.
Reconoce cada respiración dadora de vida.

- Ahora gírate al Norte y toma conciencia de todo lo que viene de esta dirección. Considera la fuerza y resistencia de la tierra y de la piedra que te sustenta, los gélidos vientos invernales que arrancan las hojas muertas y limpian el mundo, preparándolo para su sueño invernal y eventual renacimiento. Recuerda las criaturas que corren y caminan sobre la tierra, con las que compartimos nuestro lugar en el mundo. Reconoce tu conexión con todo lo que respira y tiene su ser sobre la tierra.
- Ahora gira hacia el Oeste y toma conciencia de todo lo que viene de esa dirección. Toma conciencia del agua revitalizante sin lo cual no es posible la vida. Recuerda los peces que nadan en las profundidades y son sustentados por este elemento. Reconoce la importancia del agua a la hora de traer al ser la nueva vida, como la lluvia que cae sobre la tierra y fomenta el crecimiento de todas las cosas. Considera la plenitud y el propósito de la vida que te rodea. Sé consciente del amanecer, de los cielos serenos y de la humedad fresca. Siente el hilo que te conecta con el Oeste.
- Ahora gírate hacia el Sur y toma conciencia de todo lo que viene a ti desde esa dirección. Toma conciencia de la sangre moviéndose en tus venas, de la calidez del sol que sustenta toda vida, del pulso de la creación y de la pujanza de todas las cosas durante los meses de verano. Toma conciencia de la luz del mediodía, o de las sombras, del olor de las flores y las plantas verdes. Reconoce el glorioso don que es la vida y todas las riquezas que aporta. Siente el hilo de la vida que te conecta con el Sur.
- Ahora siente la fuerza de la tierra debajo de ti, que te mantiene y te sustenta en cada momento, tanto al caminar como si yaces sobre ella. A continuación extiende tus pensamientos al cielo que te cubre, que te abraza como la haría una madre, con ternura y cuidado, dándote la vida y la fuerza y trayéndote rumores sabios de todos los puntos de la brújula.
- Ponte de pie durante un rato y toma conciencia de las seis direcciones y de la séptima, tu propia forma y espíritu internos, de como cada una te conecta  con todo el resto, uniéndote a la trama de la vida, compartiendo contigo su abundancia, creando nuevos comienzos con cada momento que pasa y cada respiración que tomas. Reconoce tu parte en este proceso que continúa indefinidamente. Tu también eres una parte esencial del mundo, y desde tu centro personal puedes extenderte en todas las direcciones para honrar la trama de la vida a la que perteneces.
Cuando estés preparado para abrir los ojos y mirar a tu alrededor, reconoce la sacralidad de todo lo que ves, tanto si está dentro de tu hogar como fuera en la naturaleza. Cuando hayas completado esta ceremonia varias veces, empezarás a sentir los hilos de la trama de la vida con más frecuencia, sustentándote y energizándote, y conectándote con el Universo en que vives.

domingo, 5 de julio de 2015

LAS CUATRO DIRECCIONES DE LA MESA O RUEDA MEDICINAL


LAS CUATRO DIRECCIONES DE LA MESA O RUEDA MEDICINAL

 
 

En las sociedades más antiguas y autóctonas de todo el mundo, las cuatro direcciones son indicadores fundamentales, dando a cada persona en particular la comprensión de la complejidad del cosmos.
 
El chamanismo ve el universo y el mundo en que vivimos como una gran tela de araña, cuyas partes están interconectadas en el tiempo y al mismo tiempo, son independientes.

El Universo está considerado como una parte de cada ser humano, y viceversa y conectarse con él, le permite a uno la transformación.

La transformación personal consiste en renunciar a las cosas sencillas, en dejar ir el mundo que hemos creado, para llegar a un estado de desapego o "la no responsabilidad." La responsabilidad es una forma de control. Para desarrollar un estado de "no responsabilidad" hay que eliminar la necesidad de atenerse a las cosas como están o a su control, lo que implica una gran transformación dentro de nosotros.

Esta transformación significa tomar en serio la vida y darse cuenta de su valor inapreciable.

En lugar de simplemente jugar el juego de la vida, con el sufrimiento implícito en este juego, uno puede ponerse a un lado y mirar a fondo por qué las cosas son como son. Sin embargo, esto, por lo general no se produce siempre y depende de las circunstancias que nos ha tocado vivir. Puede ser una crisis de dolor que destroza nuestra existencia, la que también nos puede ayudar a darnos cuenta de que hay mucho más en la vida que los pequeños mundos en que vivimos y tal vez, que lo que nos complace, nos es lo fundamental.

Por supuesto, esta realización, que deja de lado el ego, puede ser terriblemente dolorosa. La sabiduría se presenta a menudo junto con el dolor.

El primer paso consiste en ir más allá de la ilusión que hemos creado para nosotros mismos, es dejarse llevar y desarrollar un mayor estado de conciencia. Para ayudarnos en el desarrollo de esta conciencia, los chamanes trabajan con la mesa y las cuatro direcciones.

La mesa, o rueda de la medicina, es un espacio sagrado constituido por símbolos interrelacionados. El chamán suele colocar un rubí o de otro tipo cristales especiales y piedras en el centro de la mesa, así como estatuas, objetos sagrados del templo y amuletos de jaguares y otros animales, para llamar a los espíritus de la Madre Tierra.

El chamán ve este espacio como un altar que ayuda a concentrarse más claramente en las leyes naturales, que nos puede ayudar a encontrar el equilibrio dentro de nosotros mismos. Utilizada de una forma tradicional, la mesa permite que el cambio sea armonioso llevándose a cabo dentro de los parámetros de los cuatro puntos cardinales, por lo tanto determina nuestro lugar en el Cosmos y nos ayuda a expandir nuestra conciencia en la interconexión de toda vida.
 
Cada dirección representa las diferentes energías de la vida, en asociación con diferentes animales totémicos, plantas, rocas y otras cualidades inherentes de la Naturaleza.

Aunque cada cultura asigna significados específicos a los cuatro puntos cardinales, sus connotaciones básicas son universales. En todas partes en el mundo, la gente ha dirigido sus vidas y sus comunidades de acuerdo con los cuatro puntos cardinales, el cielo y la tierra.

- Sur es la dirección de la actividad, el movimiento, el calor, el crecimiento, el viento y lo que hay que dejar ir. Reptiles, tales como la serpiente, los lagartos o cocodrilos, a menudo lo representan.

- En el norte está la paz, el agujero negro, frío, la retrospección interior, la psique y el agua. El búho o el dragón son a menudo sus representantes.

- Este es la dirección del sol naciente que simboliza los nuevos inicios, la iluminación, el nacimiento y el renacimiento, las visiones, el despertar de la conciencia, el cuerpo y la tierra. El cóndor, el águila o el halcón son sus representantes más frecuentes.

- Occidente es la dirección de la puesta del sol, la reflexión, la contemplación, la relajación, el reordenamiento de las cosas, el perdón, el fuego, la muerte, la luz, la unidad, la sangre, la esencia, el Ser y el corazón. El jaguar, el león o el Phoenix a menudo lo representan.

El significado de los cuatro puntos cardinales es muy práctico y proporciona una base para poner nuestro ciclo diario de actividades en relación con los ciclos del sol, para proporcionar la sensación de que le corresponde la participación en el Universo. Para seguir los movimientos planetarios significativos, nuestros antepasados ​​establecieron en los círculos de piedras, los templos y espacios sagrados. Hoy en día, podemos volver a explorar estas relaciones y entender nuestro lugar en la web de la Vida.

 

 
Publicado por Begoña Rojo en:chamanesdelmundo.blogspot.com.ar

Oración Sioux

Oh! Gran Espíritu
Escucho tu voz en los vientos,
y tu aliento concede vida al mundo.
¡Óyeme! Soy pequeño y débil,
necesito tu fuerza y tu sabiduría.

Déjame caminar en la belleza y haz
que mis ojos vean siempre
el rojo y purpúreo amanecer.


Haz que mis manos respeten las cosas que tu has hecho y 
que mis oídos se afinen para escuchar tu voz.
Hazme sabio para que pueda entender las cosas
que enseñaste a mi pueblo.

Déjame aprender las enseñanzas que escondiste
en cada hoja y en cada roca.
Deseo la fuerza, no para ser más fuerte que mi hermano,
sino para luchar contra mi mayor enemigo, yo mismo.


Haz que siempre esté listo para ir hacia ti
con las manos limpias y los ojos puros.
Así, cuando mi vida se apague
como se apaga el atardecer,
mi espíritu podrá ir hacia ti
sin avergonzarse.