martes, 9 de septiembre de 2014

LAS MATEMÁTICAS DEL CORAZÓN.


Existe un espacio sagrado en el corazón del hombre que es una dimensión intemporal de la conciencia en donde todas las cosas son posibles en el aquí y el ahora si podemos saber y si nos atrevemos a entrar en este espacio sagrado...
 
Es un espacio que ha permanecido restringido para la mayoría de nosotros, porque seguimos viviendo dormidos, porque seguimos viviendo desde nuestra mente y no desde nuestro corazón.

Sin embargo, puede ser que hoy la ciencia esté comenzando a darse cuenta de esto, que esté comenzando a entender un poco mejor lo que significa y el potencial que puede existir si llegamos a conocer el arte y la ciencia de accesar a este nuevo conocimiento.

Un Instituto de Investigación ligado a la Universidad de Stanford en California ha descubierto un dato muy interesante; un dato difícil de entender, pero pronto nos daremos cuenta que cuando la mente coopera, el corazón responde.

El dato que ha descubierto este instituto, es que tan pronto una mujer queda embarazada y concibe un bebé, el corazón humano empieza a latir antes de que se forme el cerebro y mucho antes que se forme el ser completo... La pregunta aquí es; ¿de dónde vienen estos latidos? ¿Qué los provoca? ¿Quién? ¿De dónde proviene la inteligencia para iniciar y regular los latidos del corazón en el ser que apenas comienza a formarse?

Bien, este Instituto de Investigación ha descubierto que el corazón tiene su propio cerebro... Con sus células cerebrales y todo lo que forma a un cerebro, un cerebro pequeño, con tan solo cuarenta mil células, pero es todo lo que el corazón necesita... Hoy los científicos pertenecientes a dicho instituto, saben que el corazón es inteligente... Además han descubierto que el corazón produce un campo de energía electromagnética, mucho más poderoso que cualquier otro órgano de nuestro cuerpo, incluyendo nuestro propio cerebro dentro del cráneo.

Encontraron que este campo electromagnético es de alrededor de tres metros de diámetro y que tiene su eje en el centro del corazón... Y que tiene una forma elíptica... ¿Por qué seguimos tercos la mayoría de los humanos en ignorar lo que viene del corazón? ¿Por qué no hacemos caso a nuestras emociones? ¿Será acaso porque preferimos seguir peleando unos contra otros en una guerra estúpida sin ton ni son que nos llevará a la muerte una vez más?

Las matemáticas del corazón son una ciencia real, son como las ciencias de las matemáticas de la mente... Son exactas, no cometen errores; en el corazón uno más uno también son dos... Pero en el corazón todos somos uno y uno somos todos... Cada uno de nosotros existimos en todo lo demás que forma parte de este mundo y todo lo que forma parte de este mundo existe en nosotros, la separación no es parte de las matemáticas del corazón.

En las matemáticas del corazón, el mal que yo veo en los demás es solamente parte del mal que llevo en mi, porque la vida en mi entorno es solamente un reflejo de mi interior... Si estoy ciego y sordo, insensible y dormido a lo que me dicta el corazón, entonces no he aprendido a ser un matemático del corazón y solamente me dejo llevar por la lógica de la mente que es una paradoja en la justicia del mundo, pues no somos capaces de comprender el todo al vivir enfocados sólo en las pequeñas partes.

En las matemáticas del corazón, no hay lugar para las ecuaciones del divisionismo, pues al hablar el mismo lenguaje, veo a todos los seres humanos como a mis hermanos y al planeta Tierra como nuestra única casa; los idiomas terrestres, los territorios, las fronteras, las costumbres, el mar, los ríos, las ciudades, no nos dividen porque somos parte de una sola humanidad y hermanos en un mismo hogar...

Seguir las matemáticas del corazón es la respuesta a la vida, ignorarlas es el camino a la muerte... Las matemáticas del corazón es comunicarnos desde el espacio sagrado del corazón, la ciencia de la mente es comunicarnos con el lenguaje del cerebro y con miles de idiomas y lenguas que sólo provocan divisionismo y confusión, que a la larga causan desacuerdos y violencia.

Las matemáticas del corazón es despertar a un estado de conciencia en el que puedes seguir existiendo dentro de tu corazón y desde ahí crear tu mundo respetando al mundo entero...

Yo creo que el equilibrio que hoy nos falta a la humanidad para despertar del letargo de indiferencia, de olvido y de hipnotismo colectivo en el que hemos vivido por miles de años, cuando caímos presos de la separatividad, de la mala comunicación, de la multitud de lenguas e idiomas, del divisionismo de fronteras inexistentes e inventadas por nosotros para formar "países" como premio de los conquistadores y que nos ha mantenido alejados de la verdad de nuestro ser, es comenzar el viaje que nos lleve de nuestra mente hasta el centro de nuestro corazón... El viaje que nos lleve del olvido al recuerdo, de la separación a la unidad, de un estado inerte al despertar, el viaje que nos lleve del odio de la separatividad al amor de la unidad.

Si nos atrevemos a realizar ese viaje todos volveremos a hablar el mismo idioma y la verdad comenzará a asomarse en nuestras vidas, podremos salvar a nuestro planeta de la contaminación física, mental y emocional a la que le hemos sometido, y no encontraremos motivos para pelear y conquistarnos entre nosotros mismos, pues hablaremos el idioma del amor... Las ramas de un árbol no son tan tontas como para pelearse entre sí mismas, ¿por qué los humanos lo hacemos? ¿Acaso somos más tontos que los árboles?

Es hora de dejar la mente y de entrar al corazón, es hora de comenzar a sentir con la cabeza y a pensar con el corazón.
 

 

Entrevista a Annie Marquier, matemática e investigadora de la conciencia

Tengo 72 años y sigo siendo joven. Nací en Toulouse y vivo en Canadá. Estudié la carrera de Matemáticas y piano. Creo que el ser humano lleva consigo un potencial extraordinario de conciencia, inteligencia, sabiduría y amor; descubrimientos científicos recientes lo constatan.
 
Ciencia y conciencia
Tras estudiar Matemáticas y la carrera de piano y órgano fue profesora en La Sorbona. Luego se instaló en India y participó en la creación de la comunidad de Auroville con Sri Aurobindo y Krishnamurti. Y poco después fundó en Quebec el Instituto para el Desarrollo de la Persona. Es autora de El poder de elegir, La libertad de ser y El maestro del corazón (Luciérnaga). Lleva muchos años investigando la intersección entre la ciencia y la conciencia y sus planteamientos son siempre rigurosos y están documentados. 
 
Que el corazón tiene cerebro es una metáfora, ¿no?
No. Se ha descubierto que el corazón contiene un sistema nervioso independiente y bien desarrollado con más de 40.000 neuronas y una compleja y tupida red de neurotransmisores, proteínas y células de apoyo.
 
¿Es inteligente?
Gracias a esos circuitos tan elaborados, parece que el corazón puede tomar decisiones y pasar a la acción independientemente del cerebro; y que puede aprender, recordar e incluso percibir. Existen cuatro tipos de conexiones que parten del corazón y van hacia el cerebro de la cabeza.
 
Primera...
La comunicación neurológica mediante la transmisión de impulsos nerviosos. El corazón envía más información al cerebro de la que recibe, es el único órgano del cuerpo con esa propiedad, y puede inhibir o activar determinadas partes del cerebro según las circunstancias.
 
¿Significa eso que el corazón puede influir en nuestra manera de pensar?
Puede influir en nuestra percepción de la realidad y por tanto en nuestras reacciones.
 
Segunda conexión...
La información bioquímica mediante hormonas y neurotransmisores. Es el corazón el que produce la hormona ANF, la que asegura el equilibrio general del cuerpo: la homeostasis. Uno de sus efectos es inhibir la producción de la hormona del estrés y producir y liberar oxitocina, la que se conoce como hormona del amor.
 
Tercera...
La comunicación biofísica mediante ondas de presión. Parece ser que a través del ritmo cardiaco y sus variaciones el corazón envía mensajes al cerebro y al resto del cuerpo.
 
Cuarta...
La comunicación energética: el campo electromagnético del corazón es el más potente de todos los órganos del cuerpo, 5.000 veces más intenso que el del cerebro. Y se ha observado que cambia en función del estado emocional. Cuando tenemos miedo, frustración o estrés se vuelve caótico.
 
¿Y se ordena con las emociones positivas?
Sí. Y sabemos que el campo magnético del corazón se extiende alrededor del cuerpo entre dos y cuatro metros, es decir, que todos los que nos rodean reciben la información energética contenida en nuestro corazón.
 
¿A qué conclusiones nos llevan estos descubrimientos?
El circuito del cerebro del corazón es el primero en tratar la información que después pasa por el cerebro de la cabeza. ¿ No será este nuevo circuito un paso más en la evolución humana?
 
¿...?
Hay dos clases de variación de la frecuencia cardiaca: una es armoniosa, de ondas amplias y regulares, y toma esa forma cuando la persona tiene emociones y pensamientos positivos, elevados y generosos. La otra es desordenada, con ondas incoherentes.
 
¿Aparece con las emociones negativas?
Sí, con el miedo, la ira o la desconfianza. Pero hay más: las ondas cerebrales se sincronizan con estas variaciones del ritmo cardiaco; es decir, que el corazón arrastra a la cabeza. La conclusión es que el amor del corazón no es una emoción, es un estado de conciencia inteligente.
 
...
Ya ve, el cerebro del corazón activa en el cerebro de la cabeza centros superiores de percepción completamente nuevos que interpretan la realidad sin apoyarse en experiencias pasadas. Este nuevo circuito no pasa por las viejas memorias, su conocimiento es inmediato, instantáneo, y por ello, tiene una percepción exacta de la realidad.
 
Parece ciencia ficción.
Está demostrado que cuando el ser humano utiliza el cerebro del corazón crea un estado de coherencia biológico, todo se armoniza y funciona correctamente, es una inteligencia superior que se activa a través de las emociones positivas.
 
Pues parece que nadie lo utilice...
Es un potencial no activado, pero empieza a estar accesible para un gran número de personas.
 
¿Y cómo puedo activar ese circuito?
Cultivando las cualidades del corazón: la apertura hacia el prójimo, el escuchar, la paciencia, la cooperación, la aceptación de las diferencias, el coraje...
 
¿Santos las 24 horas?
Es la práctica de pensamientos y emociones positivas. En esencia, liberarse del espíritu de separación y de los tres mecanismos primarios: el miedo, el deseo y el ansia de dominio, mecanismos que están anclados profundamente en el ser humano porque nos han servido para sobrevivir millones de años.
 
¿Y cómo nos libramos de ellos?
Tomando la posición de testigos, observando nuestros pensamientos y emociones sin juzgarlos, y escogiendo las emociones que nos pueden hacer sentir bien. Debemos aprender a confiar en la intuición y reconocer que el verdadero origen de nuestras reacciones emocionales no está en lo que ocurre en el exterior, sino en nuestro interior.
 
Ya.
Cultive el silencio, contacte con la naturaleza, viva periodos de soledad, medite, contemple, cuide su entorno vibratorio, trabaje en grupo, viva con sencillez. Y pregunte a su corazón cuando no sepa qué hacer.
 
 
 

Geometría Sagrada del Corazón

DAN WINTER Conocido Psicofisiólogo, especialista en Geometría Sagrada nos hablara de la coherencia de armónicos del corazón, de la teoría de implosión en conexión con nuestro ADN. Y nos mostrara la proporción de geometría sagrada Áurea en los armónicos del corazón al sentir gozo y amor con el instrumento que es un electrocardiograma y un electroencefalograma que mide la coherencia, el Heartuner.


Dan Winter ha investigado y ha profundizado en diferentes campos de la ciencia (geometría, física, lenguaje, consciencia, geobiología, biología y matemáticas) en busca de leyes físicas que se funden con la espiritualidad. Es conocido mundialmente por ser el primero en relacionar el fractal con el origen de la gravedad y por sus teorías científicas que muestran cómo la ciencia da origen a la consciencia: “Las enseñanzas espirituales son enseñanzas eléctricas y la iluminación es pura física a nuestro alcance”.
 
"¿Sabe esa aureola que les ponen a los santos…? Es pura ciencia". 


"El ser humano es un colectivo de 3 billones de células, y probablemente cuando morimos nuestro campo electromagnético se va hacia el centro de cada una de esas células, nuestro ADN, para luego salir de nuestro cuerpo. Adónde llegue después depende del grado de fractalidad del entorno en que morimos y de nuestra preparación; puede llegar a cualquier punto del universo"

"Una rosa, un helecho, una piña, las muñecas rusas…, es decir: el interior tiene exactamente la misma forma que el exterior, y eso es lo que produce la fuerza centrante, la implosión, lo que provoca que todo se mantenga alrededor de un centro, incluido nuestro campo electromagnético. En realidad, la fractalidad es lo que genera la gravedad"



Fuente: http://bioadn.jimdo.com/